José Chlimper, el secretario general del partido de Keiko Fujimori, fue director de Graña y Montero entre el 2006 y el 2015, nueve largos años, tanto del holding como de la empresa de ingeniería (GyM es un conglomerado que controla 23 empresas en Latinoamérica). No un año, sino nueve años, más de cien meses: más que bastante como para familiarizarse y conocer al detalle lo que sucedía en la empresa. Chlimper fue además varios años miembro y hasta presidente del Comité de Auditoría de Graña y Montero, organismo encargado de ver que todo el control interno funcionara y no hubiera coimas como las que hizo Odebrecht junto a sus socias como GyM. Así que no puede decir que ignoraba lo que estaba pasando, no era un miembro del directorio más.

Para colmo de colmos, resulta que Chlimper era director de GyM en virtud de los fondos ahí invertidos por las AFPs, es decir, representaba a los millones de trabajadores afiliados a AFPs. Hoy nos enteramos que nuestro dinero, NUESTRO dinero, fue invertido en empresas corruptas como esta, dinero del que hoy se han perdido 700 millones de soles precisamente porque ha salido a la luz los tremendos escándalos en que han participado coimeando a ex – presidentes, ministros y demás.

Para añadir más elementos de juicio, debe recordarse que Chlimper ha sido presidente de Comex, el gremio exportador más neoliberal de todos. Chlimper también ha sido presidente del CADE y director de asociaciones de laboratorios farmacéuticos (negocio que tuvo hasta los 90s). Su vínculo con los grandes gremios empresariales es antiguo y estrecho, siendo dueño de una de las principales agroexportadoras del país, controlando Agrokasa a partir de empresas establecidas en tres paraísos fiscales distintos (en Bahamas, Isle of Man y BVI – British Virgen Islands).

José Chlimper es actualmente secretario general de Fuerza Popular y fraguó audios trucados en la campaña electoral 2016 para tratar de limpiar a Joaquín Ramírez (secretario general de FP antes que él) de las acusaciones de narcotráfico. Chlimper había sido ministro de Alberto Fujimori tras su re-re-relección fraudulenta e ilegal en el año 2000, es decir, cuando ya no había ninguna pretensión de democracia ni de reformas, periodo en el cual se dispuso una exoneración tributaria a negocios de agroexportación como el suyo. Hoy es director del BCR, habiendo sido elegido para el cargo por los congresistas fujimoristas, donde colabora con una política monetaria de altas tasas de interés, recibiendo una jugosa “dieta” con plata de todos nosotros mientras se dedica a defender a Keiko.

En el Comité de Auditoría de Graña y Montero, José Chlimper compartía mesa con Roberto Abusada, otro director de GyM a quien resulta muy difícil de creer que no sabía nada de las coimas. Abusada suele escribir contra los derechos de los trabajadores y pidiendo que se facilite su despido como columnista de “El Comercio”, diario en el cual José Graña Miróquesada es importante accionista (individualmente es quien tiene el mayor número de acciones aunque no llega al 10 por ciento del total). El IPE, instituto neoliberal que preside Abusada, también es “caserito” de “El Comercio”. Abusada no es ajeno al actual gobierno, es asesor Ad Honorem del gobierno para los asuntos de la Alianza del Pacífico y representante de la Presidencia del Consejo de Ministros ante el directorio del Fondo de Estabilización Fiscal, según el mismo “El Comercio”.

Pero Abusada tampoco carece de vínculos con el fujimorismo pues ya cumplió un rol importante en el pasado: fue asesor principal de Jorge Camet mientras este era ministro de economía de Fujimori por largos cinco años y medio. Camet fue también fundador y dueño de la empresa J.J. Camet, que cambió de nombre a JJC para camuflarla un poco y que hoy sabemos es otra de las socias en la coima de Odebrecht, por lo que su gerente e hijo de Jorge Camet está actualmente en la cárcel.

Jorge Camet, fue presidente de la Cámara Peruana de la Construcción y luego de Confiep, y de ahí pasó a ministro de Fujimori. Su empresa, que antes de su ingreso al gobierno vendía servicios de construcción por 339 mil soles al año, en los cinco años posteriores después le cobró al gobierno 666 millones, de los cuales 407 millones provenían de fondos de las privatizaciones controladas por el MEF que dirigía, precisamente, Jorge Camet.

¡Que bonita familia!

 

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