Escribe: Andy Phillips Zeballos

Fue el 3 de noviembre del año pasado que el partido Solidaridad Nacional sacaba un comunicando defendiendo a Luis Castañeda Lossio como “El mejor alcalde de todos los tiempos” mientras que IDL-Reporteros sacaba a la luz  conversaciones que manifestaban una peculiar cercanía entre la empresa OAS y el entonces candidato Castañeda para que no firmara el acuerdo que permitía la creación del proyecto “Río Verde”, de la gestion de Villarán, y termine beneficiando la construcción del bypass de 28 de Julio, lo que equivaldría a cometer delitos como el de “usurpación de funciones” y “tráfico de influencias”.

Meses después llegarían las lluvias y las preguntas. El 1 de febrero, se desbordó el río Huaycoloro y, como en 1998, cientos de viviendas quedaban anegadas. Ante la enésima vez que este río se desborda violentamente, Castañeda resolvió de la siguiente forma; enlace en vivo con AmericaTV y unas declaraciones que causaron indignación a todo el que lo escuchó.

En Útero se refirieron a estas declaraciones como contradictorias. Sin embargo, hubo algo más desconcertante que eso. Su sosegada apariencia, pese a que la desgracia se consumaba a unos metros, y sus nerviosas risas cuando pronunciaba lo siguiente: “En cierta manera siempre hay retraso en todo o que testifique un huaico, porque un huaico es una cosa sorpresiva (…) Basadre decía que en el Perú hasta el clima es indisciplinado.” “(…) Mira, esto es crónica de una muerte anunciada, un evento anunciado, porque siempre se produce. Siempre se produce. Ahora, los fenómenos naturales son inmanejables”.

Y esto, ¿pudo prevenirse?

Sí. En 2013, el proyecto “defensa ribereña del río Huaycoloro” fue transferido en el 2013 del MEF a la MML,  sin embargo, el proyecto solo tiene 2,5% de ejecución presupuestal y la Contraloría General de la República señala que la ejecución de la obra está en 0%, es decir, jamás se ejecutó. La MML asegura, en cambio, que el proyecto para construir muro de contención se aprobó en enero.

Foto: Andina

Desastre de alcalde

En marzo vino lo peor. En una suerte de remecida de “El Niño Costero”, los ríos Rímac, Chillón y el río Huaycoloro se desbordaron causando estragos en viviendas, comercios, calles y espacios públicos. Las imágenes hablan por sí solas.

Durante la sucesión de estos fenómenos e imágenes, cada una de ellas más dura que la anterior, distintos datos emergían, señalando al alcalde como uno de los responsables políticos de no ejecutar obras de prevención que apalearan los daños. Según una investigación de Útero utilizando el portal amigable del MEF, la partida presupuestal para prevención de riesgos. En 2016, interesadamente, de los 71 millones de soles destinados a prevención de riesgos por parte de la MML, casi 62 millones de soles fueron a parar al “mejoramiento del malecón de la Costa Verde”. En lo que va de 2017, tenemos dos presupuestos, el de “Reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres” y el de “La defensa de los ríos”. En la primera, sabemos que de 34 millones de soles,  29.9 millones de soles ha ido destinado a “Mejoramiento del malecón de la costa verde”. En la segunda, se tiene un presupuesto de 27 millones del cual se ha ejecutado sólo el 7%, es decir, menos de dos millones de soles.

La tragedia de cientos de miles de personas, ha reabierto oportunamente, un debate postergado durante décadas sobre la planificación urbana y la prevención de riesgos, tareas que involucran en una buena medida a los gobiernos locales. Desde HC no queremos señalar a Castañeda como el único gran responsable de la muerte de y la miseria por la que están pasando cientos de familias. Pero si queremos hacer hincapié en que hubo cierto margen de actuación, competencial y presupuestal que Castañeda no supo y no quiso aprovechar para prevenir.

Indiferencia, falta de planificación y nula rendición de cuentas

Imagen: German Falcón

En #HablaCastañeda, consideramos muy importante la planificación urbana y el reordenamiento territorial de tal modo que se reduzca al máximo la vulnerabilidad de las viviendas y construcciones humanas en caso de fenómenos naturales. Sin embargo, existe un elemento fundamental que impide que ésta y otras obras y proyectos re realicen pensando en la gente haciendo que los riesgos permanezcan o aumenten: la indiferencia.

Si nos fijamos en la ejecución de obras antes mencionadas, tenemos un buen ejemplo de ello, en materia de prevención de riesgos no se hizo nada más que invertir en expedientes técnicos, mientras que en 2016 y 2017 se utilizó ese dinero, principalmente, en mantenimiento de la Costa Verde. La tercera razón que hace que todo siga igual, es la escasa transparencia y nula rendición de cuentas de la  actual gestión que #HablaCastañeda pretende soslayar a través de una demanda de rendición de cuentas prevista en la Ley 26300 de Participación ciudadana. Para obtener resultados distintos, es necesario no elegir lo mismo.

Si nos ceñimos a estos tres elementos, podemos responder al Partido Solidaridad Nacional, que más bien, Luis Castañeda Lossio podría tratarse del peor alcalde de todos los tiempos.

Los muros de contención significan que miles de viviendas no estén hoy inundadas, cuando no, destrozadas por los desbordes de los ríos. Los puentes significan que los vecinos puedan transitar libremente por sus barrios, ver a sus amigos y familiares. Tener en cuenta y ejecutados los planes de prevención de riesgos, significa curar en salud, preocuparse de verdad por el bienestar de la gente.

#HablaCastañeda está con los damnificados,  pero no con el responsable político de prevenir y apalear los destrozos que ha causado el “niño costero”.

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