Foto: Juan Zapata

Por: Andy Phillips Zeballos

#HablaCastañeda se sumó a la marcha contra la corrupción convocada por la CGTP, el Nuevo Perú y la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. ¿Por qué?

Puente Piedra, el detonante

Protesta contra el peaje de Puente Piedra | Foto: Juan Zapta

Las primeras manifestaciones del gran hartazgo y la profunda indignación que de alguna manera ponen el foco en la corrupción son las protestas de los vecinos de Puente Piedra. Que siempre te hayan tratado –diría Alan García- como ciudadanos de segunda no escuchando tus reclamos, que te cobren 5 soles más por salir de tu barrio sumado a los 5 soles que cobraban por entrar, y que además la empresa concesionaria haya sido condenada por haber montado de las mayores redes de corrupción y coimas en Sudamérica,  era demasiado perverso como para que no organizarse y pedir un poco de justicia.

Castañeda Lossio se excusaba en un contrato inmodificable que ya había modificado para que el 4% de los ingresos por concepto de peajes que antes iban para la Empresa Municipal Administradora de Peaje de Lima (Emape), ahora vayan para Rutas de Lima. Decía, además, que estaba atado de pies y manos por un contrato que del cual finalmente decidió desatenderse para “hacer respetar los derechos del pueblo del Perú y de todos los limeños.” ¿La razón real? La presión ciudadana. La gente no vio otra salida que destruir los pajes con sus propias manos pese a que intentaron el diálogo con Castañeda Lossio hasta el último día.

Los vecinos de Lima Norte nos enseñaron el problema, la corrupción, aunque no del todo al enemigo. ¿El sistema económico, los políticos, la constitución del 93 o el régimen político?

Corrupción sistémica y desbordante

Ya es de conocimiento público que el uso de coimas a funcionarios públicos y políticos por parte de la empresa Odebrecht era una práctica sistémica. La corrupción es desbordante porque ha sucedido a todos los niveles y sistémica porque parece más la regla que excepción. La gente marchó exigiendo una forma de gobernar distinta y honesta.

Se trata de una crisis de régimen porque los acuerdos sobre los que se funda y sus principales actores se encuentran totalmente deslegitimados. La gente se está comenzando a organizar para que el “gobernar de espaldas a la gente” no salga “gratis” nunca más. En nuestro punto de vista, se trata de la mayor crisis de régimen desde la transición, de ahí la convocatoria de dos marchas casi seguidas y su posible gran concurrencia. Una crisis siempre latente, aunque ahora desnuda y sentida, porque la corrupción desbordó a las esferas de poder y porque, inesperadamente, algunos operadores de justicia ayudaron desde el extranjero.

Si bien es cierto que la prensa ha insistido con Toledo y mucha gente, con razón, pregunte por los Fujimori y Alan García, es acusada la necesidad de señalar al representante y miembro ilustre de ese régimen y su corrupción en la capital: Luis Castañeda Lossio. Y es esto lo que #HablaCastañeda quiere hacer notar. El último episodio, el caso Comunicore, donde se absolvieron a 14 exfuncionario es demasiado grosero como para quedarnos de brazos cruzados. Queremos exigir que la Corte Suprema declare la nulidad de la sentencia que declara la prescripción de los delitos investigados.

Ayer, una mayoría social marchó contra la corrupción de los anteriores 5 gobiernos. Una buena parte lo hizo denunciado la corrupción de la dictadura fujimorista, con la que Odebretch acumuló mayor número (28) de buena pro de proyectos de obra. Sin embargo, eso no es todo, tenemos a uno de ellos gobernando Lima. Por eso #HablaCastañeda quiere poner de relieve la “agenda local” de la corrupción, consciente, de que existe una interconexión directa entre los dos niveles de gobierno, y convencidas de la necesidad de recordar a lo que se ha dedicado el alcalde desde 2003.

Castañeda y los brasileros

Imagen: Man Ray

Precisamente, dos de los casos más sonados que envuelve a la actual gestión participaron las empresas brasileras descubiertas por la operación Lava Jato: OAS (por la modificación ilegal del contrato de Vía Parque Rímac para construir el bypass de 28 de Julio) y Odebrecht (implementación ilegal del peaje de Puente Piedra). En ambos casos, ‘Habla Castañeda’ exige al Ministerio Público informar sobre los avances en la investigación y oficializar denuncia penal contra los que resulten responsables, así como seguimiento ciudadano y de la prensa en estos dos casos.

IDL puso de manifiesto la relación directa que existía entre Castañeda y el actualmente recluido, Leao Pinheiro, responsable de OAS en la región andina en ese momento.

Mayor presión ciudadana, menor corrupción

Foto: Juan Zapata

 

#HablaCastañeda tiene el anhelo de seguir construyendo espacios de interacción, participación y discusión ciudadanas, ya que a mayor control social, menor margen y espacio para la corrupción. El castigo no sólo debe ser formal-punitivo, sino moral-informal. Girar de un equilibrio basado en el individualismo, corrupción y parcialidad, hacia uno basado en políticas públicas redistributivas, justicia e imparcialidad, demanda involucramiento y empoderamiento ciudadano. Y es esto lo que estamos empezando alegremente a observar con estas dos marchas convocadas contra la corrupción y con encuestas que señalan que el 80% de ciudadanos se opone a que Odebrecht siga operando en Perú. Creemos que es una oportunidad para construir un núcleo anti-corrupción que irradie información, indignación y movilice tal que “sientan nuestro aliente en el cogote”.

En este sentido, #Habla Castañeda anuncia que propondrá un proyecto de ley para modificar la Ley Orgánica de Municipalidades a fin de que se incorpore la obligatoriedad de realizar audiencias públicas de rendición de cuentas dos veces al año por parte de los alcaldes provinciales y distritales, como ya lo hacen los presidentes regionales, pues considera que dichos espacios de interpelación y vigilancia ciudadana son medidas efectivas en la prevención de la corrupción.

Con tu participación, pon fin a la corrupción. Con tu firma, #HablaCastañeda.

 

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