Nuestro columnista nos comenta el libro del historiador Charles Walker y la ilustradora Liz Clarke acerca de la vida de Juan Bautista, hermano de Túpac Amaru. Los hallazgos presentados en cómic retratan los avatares de los que fue testigo en una época convulsa y de revoluciones.

Libro: La odisea de Juan Bautista Túpac Amaru. Un testigo de la era de revoluciones

Guion de Charles Walker e ilustrado por Liz Clarke

Reservoir Books, 2022

El historiador Charles Walker, autor de “La rebelión de Túpac Amaru”, presenta sus hallazgos sobre la vida del hermano menor del rebelde cusqueño en forma de cómic histórico, incidiendo tanto en los avatares biográficos de Juan Bautista como en su calidad de testigo de las convulsas épocas de las revoluciones emancipadoras del siglo XIX. Es un volumen que en sus 127 páginas se las arregla para cubrir las duras vivencias del protagonista evitando apretar o apresurar la narración.


Juan Bautista Túpac Amaru colaboró en la revuelta de su hermano mayor Túpac Amaru II ayudándolo en las labores menores del día a día. Esto lo salva de ser sometido a torturas y sentenciado a muerte por no haber participado en hechos armados. Sin embargo, termina siendo encarcelado pues los españoles sospechaban que conocía el escondite de cierta cantidad de oro y plata que los rebeldes habían escondido. Algo que era falso. En una de las oleadas de represión, posteriores a la derrota de Túpac Amaru, queda definitivamente prisionero.

El libro dedica la mayoría de sus páginas a narrar las largas décadas de cautiverio y los años finales de libertad de Juan Bautista, en el contexto de las continuas revoluciones emancipadoras o anticonservadoras en América y Europa. La ilustradora Liz Clarke usa un estilo realista [habitual en los cómics históricos], adecuado para que podamos sentirnos inmersos en las circunstancias históricas, y a la vez distinguir las diferencias de trato entre los personajes debido a sus rangos, clase y etnicidad.

Si bien la narración visual es tradicional, Clarke se permite de vez en cuando aprovechar composiciones de páginas menos convencionales que aprovecha para presentar metafóricamente el paso del tiempo y a la vez dinamizar los saltos temporales de la narración. Hubiera sido bueno ver algunas escenas costumbristas: fragmentos de los entornos sociales [y luego, urbanos] que le tocó vivir al protagonista para percibir con claridad la adaptación histórica. También, entiendo que el libro se habría beneficiado al incluir escenas que muestran a los españoles dubitativos o temerosos ante la caída del régimen imperial, el asedio aborigen y liberal. De esta manera, amplía la representación que se hace de los españoles como sujetos históricos y políticos.