Cusco: productores de “Santidad” denuncian censura tras impedirse su estreno comercial
La película, filmada íntegramente en Cusco y beneficiaria de estímulos del Ministerio de Cultura, no llegó a la cartelera de Cineplanet del Real Plaza. Sus realizadores atribuyen la decisión al Arzobispado del Cusco y cuestionan que una entidad religiosa pueda intervenir en la exhibición de una obra cinematográfica.
Por: Silvia Bardales Q.
Una película que no llegó a las salas cusqueñas
La comedia peruana “Santidad”, dirigida por el cineasta cusqueño Rodolfo Espinoza Ríos, debía iniciar su estreno comercial el jueves 24 de septiembre en todo el país. Sin embargo, la película no llegó a la cartelera de Cineplanet del Real Plaza Cusco. Sus productores denuncian que la decisión de impedir su exhibición fue tomada por el Arzobispado del Cusco, que habría invocado una cláusula del contrato que mantiene con el centro comercial. La versión de los realizadores ha sido recogida por medios como El Comercio y Caretas.
La situación resulta especialmente relevante porque la cinta había tenido su avant premiere en el mismo Cineplanet Cusco el 16 de septiembre, antes de que se frustrara su estreno comercial. Además, “Santidad” fue seleccionada para la sección de Preestrenos Nacionales del Festival de Cine de Lima y recibió estímulos económicos del Ministerio de Cultura.

“Esto es un acto de censura”
En un video difundido en redes sociales, el actor y productor Beto Benites denunció que la película fue víctima de un acto de censura. “Si una película incomoda, pues se conversa. Si una película provoca debate, que se debata, pero censurarla no es la respuesta”, sostuvo. Por su parte, Robero Espinoza, director y guionista de la película resaltó, en las redes sociales de la película, que “nuestro objetivo no busca ofender ni a ala iglesia ni al Arzobispo de Cusco, es realizar una crítica al poder”.
Benites explicó que la cinta aborda, desde la comedia, temas como la fe, el poder, la moral y la tendencia a juzgar a otras personas. La historia transcurre en el ficticio pueblo de Sarapampa, durante la celebración del centenario de la Virgen del Maíz, y presenta a un arzobispo cuya llegada genera conflictos alrededor de las tradiciones, la autoridad y las concepciones sobre la santidad.
El productor cuestionó que la población cusqueña no pueda decidir por sí misma si quiere ver la película: “No queremos que nos digan qué película podemos ver. Queremos que nos dejen ver Santidad”, señaló.
El contraste con el mensaje de León XIV
La denuncia ocurre, además, semanas antes de la anunciada visita del papa León XIV al Perú. Benites recordó un discurso pronunciado por el pontífice en noviembre de 2025 ante representantes de la industria cinematográfica, en el que defendió el valor cultural de las salas de cine y llamó a las instituciones a proteger la actividad cinematográfica. León XIV sostuvo entonces que los cines y teatros son “corazones palpitantes” de los territorios y que el arte puede abrir espacios para lo diferente y lo que provoca.
Hasta el momento, la versión difundida públicamente por los realizadores atribuye al Arzobispado la decisión, mientras permanece pendiente una explicación pública de la entidad religiosa, así como de Real Plaza y Cineplanet sobre el alcance de la cláusula contractual y las razones concretas por las que la película no fue incluida en la cartelera cusqueña.
Para sus realizadores, el debate trasciende a “Santidad”: plantea hasta dónde puede llegar la intervención de una institución religiosa sobre la circulación de una obra artística y el derecho del público a acceder a ella.

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