Desde hace un par de décadas hemos visto varios avances en protección a los animales en el mundo y también en Perú. Estos se han dado sobre todo en el área de entretenimiento, ya que se hace más difícil justificar el uso y maltrato a los animales en lo que a todas luces es sufrimiento innecesario. Y si bien los que abogamos por los derechos animales consideramos que ningún sufrimiento animal es necesario, sabemos que estamos más cerca de lograr prohibiciones en el uso de animales para entretenimiento que en otras áreas.

Un ejemplo reciente es la prohibición del uso de animales silvestres en los circos, que se dio el 2011. Es por eso que sorprende y angustia ver retrocesos como el reciente anuncio de la construcción de un acuario de 1,500 m2, en Santa Anita, como atractivo central del centro comercial Mall Aventura. Más penoso aún es comprobar que la prensa rebota esta noticia sin ningún cuestionamiento a lo que implica tener en cautiverio miles de peces y otras especies marinas. El gerente general del centro comercial declara que el acuario será “un lugar de esparcimiento y de conexión con la vida marina”. No puede haber esparcimiento a partir del encierro de animales ni ninguna conexión con estos en esas condiciones.

La gran mayoría de animales exhibidos en acuarios son capturados de su hábitat para ser confinados en tanques donde solo podrán nadar en círculos, en comparación con el océano. Al igual que en los zoológicos, no hay manera de que un animal encerrado pueda desarrollar el mismo comportamiento que tiene en libertad. Sufren física y mentalmente, lo que se evidencia en el alto índice de mortalidad que tienen en cautiverio. Muchos de ellos mueren incluso antes de llegar al acuario, debido al estrés y al manejo de estos durante todo el proceso desde la captura hasta la exhibición. Y no solo estamos hablando de orcas, tiburones, delfines y pulpos. No olvidemos que los peces son también animales sintientes. Por otro lado, esta industria afecta también a los animales que no son capturados, ya que se altera su ecosistema.

Hace unas semanas, se dieron dos logros importantes para los animales en Europa. En Barcelona, se aprobó la iniciativa ZOOXXI (zooxxi.org), que busca convertir los zoológicos en centros de recuperación y santuarios. La organización detrás de este proyecto, la Fundación Franz Weber, también consiguió que en Suiza, mediante un referéndum, no se aprobara la construcción del acuario Ozeanium. Vemos, entonces, que la tendencia mundial es cambiar el paradigma de ver a los animales como objetos de exhibición hacia uno que toma en cuenta sus intereses y bienestar. Esto lo evidenciamos también en Perú, ya que la organización Proyecto Libertad, con el apoyo de diversos colectivos animalistas, ha lanzado la campaña #PeruSinAcuarios, la cual mediante manifestaciones y activismo virtual busca frenar la costrucción de este acuario. Podemos todos expresar nuestro rechazo al acuario contactando al Mall Aventura Santa Anita (@mall.aventura), para dejarles en claro que no queremos más cárceles de animales.

Teresa Torres es Docente del Departamento de Humanidades y miembro de ADEA PUCP

Foto portada: Mario Cotrina Montoya