Por Jharold Pino, corresponsal de Arequipa

Casi seis meses pasaron para que “María”, una niña de 12 años, se diera cuenta que estaba embarazada. Su padre había abusado de ella repetidas veces. 

“No es fácil ser mamá”, menciona María en una entrevista para Wayka, cuenta que hay muchas responsabilidades y mucha carga. En su caso, tuvo que afrontar no solo el embarazo que ponía en riesgo su vida, también un proceso judicial.

Luego de dos pruebas de ADN, el Poder Judicial comprobó la paternidad de su agresor. En el 2020, finalmente le dieron cadena perpetua a su padre.

Medidas preventivas y reactivas 

La consejería e información de métodos anticonceptivos es un derecho que no se estaría respetando, de acuerdo a las declaraciones de Mercedes Néves, presidenta del Foro Regional por los Derechos Sexuales y Reproductivos Arequipa (FORDES), quien detalla, que las menores embarazadas tienen derechos que en la mayoría de casos desconocen.

Si una menor de 14 años queda embarazada, el kit de emergencia y la interrupción legal del embarazo son alternativas que deben ser informadas, las niñas tienen el amparo legal de decidir si continuar o no con su gestación, sea cual sea la causa del mismo.

Según la Guía Técnica de Interrupción Legal del Embarazo, hasta las 22 semanas se puede interrumpir la gestación. En el caso del Kit de Emergencia, la obstetra Juana Vilca, coordinadora de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva de la Red de Salud Arequipa – Caylloma, informa que esta contiene el Anticonceptivo Oral de Emergencia (AOE); pruebas rápidas de embarazo, de VIH/sífilis y de hepatitis B; una vacuna contra la difteria y tétanos; dos tabletas de azitromicina; penicilina inyectable y preservativos.

En Arequipa, de acuerdo a información de la Gerencia Regional de Salud (GERESA), en el 2019 se recibieron 4 000 AOE, y se distribuyeron 2 062, mientras que en el 2020 las cifras no son coherentes con el registro, ya que, GERESA reportó que recepcionaron solo 150 AOE, pero que distribuyeron 760. 

Niñas que continúan con el embarazo 

Los centros de salud deben garantizar los controles prenatales y servicio psicológico de las niñas madres. Al respecto, Marta Rondón, psiquiatra consultora del Instituto Nacional Materno Perinatal, informa que el trauma de la violación es el más grave que se puede afrontar.

Usualmente, las menores que pasan por ello pueden tener efectos en su salud mental, como ser más impulsivas, no prestar atención en sus clases, tener una condición de búsqueda de riesgos, no adquirir habilidades sociales, no desarrollar una identidad plena, entre otros.

Además, físicamente existen riesgos como el parto prematuro, complicaciones obstétricas, hipertensión, anemia, entre otros, que representan una mayor tasa de morbilidad para las niñas.

Fuente: Defensoría del Pueblo

Los especialistas mencionan que se debe impulsar de manera gradual la Educación Sexual Integral en la Educación Básica Regular, visibilizar mediante los medios de comunicación estos casos desde un enfóque de género, garantizar los Programas de Consejería en las Instituciones, elevar las sanciones para los agresores, entre otros.