Redacción Wayka

Un paso a favor de los derechos de las mujeres. Tras 20 horas de debate, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó con 131 votos el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) presentado por el presidente Alberto Fernández el mes pasado. Antes que acabe diciembre, el Senado deberá debatir y votar la propuesta para que el aborto libre sea legal.

La noticia fue recibida con júbilo en las calles. Durante el debate, miles de mujeres de todas las edades aguardaron a las afueras del parlamento argentino. La plaza del Congreso estaba inundada con la llamada ‘Marea Verde’, activistas a favor del derecho a decidir.

El gobierno argentino estima que se producen entre 370 mil y 520 mil abortos clandestinos anuales con 39 mil internaciones por complicaciones. Bajo este contexto, el proyecto en debate plantea permitir el aborto libre hasta la semana 14 de gestación. Fuera de ese plazo, solo podrá abortar en casos de violación o cuando la vida de la gestante esté en riesgo.

Además, la propuesta detalla la responsabilidad del personal médico para garantizar que el derecho a decidir de las mujeres no sea vulnerado. El documento señala que, el profesional o centro de salud que ejerza la objeción de conciencia deberá derivar a la paciente para que sea atendida por otro profesional que lleve a cabo el proceso.

Sin embargo, el personal de salud no podrá negarse en caso de que la vida de la gestante esté en peligro y requiera atención inmediata. Tampoco podrán hacer uso de la objeción de conciencia para negarse a brindar atención postaborto. El proyecto también resalta la responsabilidad de implementar la Ley Nº 26150 de Educación Sexual Integral para promover y fortalecer la salud sexual y reproductiva.

Aborto en Perú

El debate por el aborto en Argentina es seguido por los movimientos feministas de los países latinoamericanos. Su legalización marcaría un precedente importante para que los Estados de la región comiencen a debatir la despenalización del derecho a decidir.

En Perú, el aborto terapéutico es legal desde 1924, es decir cuando la vida de la gestante peligra; sin embargo, el estigma y las creencias religiosas obstaculizan que mujeres y niñas puedan acceder a este procedimiento médico, como ha podido comprobar Wayka en el caso de las niñas víctimas de violación.

Durante la pandemia, las llamadas para información sobre aborto seguro aumentaron en 400% según los registros de colectivos que brindan acompañamiento en estos casos. La plataforma DecidoYo.org registra a través de su chat virtual un promedio de 700 consultas mensuales. En los dos primeros meses de cuarentena (marzo y abril), este número aumentó a 2 mil.

Las cifra muestra la realidad que algunos pretenden negar: prohibir el aborto no detiene su práctica. Cynthia Nunez, integrante de la Colectiva por la Libre Información para las Mujeres, “solo alimenta un mercado clandestino que lucra, estafa y violenta a las mujeres que están buscando una solución”.