El presidente Martín Vizcarra viajó a Piura a un año del desborde del río con el nombre de esa ciudad. El sucesor de PPK mostró su preocupación y sus ganas de reconstruir y mejorar la calidad de vida de los damnificados por el Niño Costero.

Vizcarra estuvo al lado de los decanos de los Colegios de Ingenieros del Perú, Piura y Lambayeque, respectivamente. Con ellos se buscará evaluar proyectos que perduren en el tiempo y ejecutarlos lo más rápido posible.

Sin embargo, Vizcarra aseguró que por hacer las cosas rápidas, a veces algunos se aprovechan y se sobrestiman los costos de las obras.

«Y para eso necesito la aprobación del Congreso y el ojo vigilante del pueblo para que el presupuesto de las obras no se sobreestimen. ¿Se dan cuenta que todos somos parte de la reconstruccion?», dijo Vizcarra.

Un año del desastre

Durante el verano del año pasado, el Niño Costero azotó gran parte de la costa del Perú. El Gobierno no actuó debidamente hasta que la tragedia llegó a Lima cuando se desbordaron los ríos Rímac, Chillón y Lurín en marzo de 2017.

Especial atención se dio en las zonas de Chosica, Huachipa, Huarochirí y San Juan de Lurigancho donde las personas quedaron atrapadas, teniendo que ser rescatadas a través de cuerdas por la policía, bomberos y fuerzas armadas.

A nivel nacional, el Niño Costero dejó 130 fallecidos, 200 mil damnificados y más de un millón de afectados. De los 1.850 distritos en el país, 850 fueron parte de la tragedia. En Lima hubo 16 mil damnificados, 41 mil afectados y 17 fallecidos, 139 puentes destruidos y 181 puentes afectados, además de 962 km. de carreteras destruidas.

Salud mental en Carapongo

Participantes en proyecto de salud mental en Carapongo con Elaine Flores.

(Créditos: Elaine Flores)

Existe una fuerte asociación entre los desastres naturales y el desarrollo o empeoramiento de desórdenes mentales. Las consecuencias son peores en grupos vulnerables: personas de bajos recursos, niños, adolescentes y ancianos, mujeres, personas con desórdenes mentales previos, y quienes carezcan de redes de apoyo social y material.

Entre diciembre del 2017 y enero del 2018, se realizó un proyecto de Salud Mental en el C.S. de Carapongo por parte del London School of Hygiene and Tropical Medicine de Inglaterra. Participaron 28 afectados por los huaicos e inundaciones del desborde del río Rímac en marzo del 2017.

Los participantes recibieron herramientas de expresión no verbal, utilizando la metodología de PhotoVoice (Fotografía de participación social) y arte-terapia, cuyo objetivo era retratar sus propios motivos de resilencia, identificando los factores que les habían ayudado a superar las dificultades impuestas por el Niño Costero.

«Ahorita todavía para mí no ha cambiado (como lo veo)… pues como no están haciendo nada. El alcalde no se preocupa por nosotros, y yo no veo que se vaya a arreglar esto. Lo que pienso es que ya está por empezar la temporada de lluvias. Parece que nos va a destruir. Ese es el lugar donde yo vivo, donde era mi casa, mi terreno. Ahora yo no sé adónde voy a ir», contó Aida, participante de 37 años.

A los que participaron del proyecto no les parece que hayan superado lo que le hizo la tragedia del Niño Costero y no ven bien el futuro, pues lo perdieron todo y nadie viene a ayudarlos.

«Tenemos que cuidarnos del río… y también cuidar al rió». Foto de participante