Comunidades asháninkas en Satipo enfrentan emergencia por inundaciones tras desborde de ríos
Las intensas lluvias registradas en los últimos días en la provincia de Satipo, región Junín, han provocado el desborde de los ríos Quempiri y Anapate, afectando gravemente a comunidades asháninkas de la cuenca del río Ene. La Central Asháninka de Río Ene (CARE) alertó sobre una situación de emergencia que pone en riesgo viviendas, escuelas y medios de subsistencia de decenas de familias indígenas.
En la comunidad de Pampa Alegre, ubicada en el distrito de Río Tambo, se reportan calles y centros educativos completamente inundados, lo que ha interrumpido la vida cotidiana y las actividades escolares. A ello se suma la situación en la zona de Quempiri, donde alrededor de 20 familias han visto seriamente dañadas sus viviendas y parcelas agrícolas, principales fuentes de alimentación y sustento económico.

Una situación similar se vive en la comunidad de Boca Anapate, distrito de Pangoa, donde al menos 15 familias han perdido parte de sus hogares y sembríos debido al incremento del caudal del río Anapate. Las inundaciones han dejado a varias familias en condición de alta vulnerabilidad, sin acceso adecuado a alimentos ni agua segura, es decir, sin condiciones mínimas de habitabilidad.
Ante este escenario, la CARE hizo un llamado urgente a las autoridades distritales, regionales y nacionales, en particular a las municipalidades de Río Tambo y Pangoa, al Gobierno Regional de Junín y al Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), para que se disponga una intervención inmediata que garantice atención humanitaria, evaluación de daños y acciones de prevención frente a nuevos desbordes.
Desde la organización indígena advirtieron que la respuesta estatal suele llegar de manera tardía a los territorios amazónicos, profundizando las brechas de atención en contextos de emergencia climática. En ese sentido, remarcaron la necesidad de una actuación oportuna que considere las condiciones geográficas y culturales de las comunidades asháninkas.
Mientras tanto, la Central Asháninka de Río Ene informó que viene articulando acciones directas con las comunidades afectadas para enfrentar la emergencia y asegurar que ninguna familia quede desatendida, pese a las limitaciones logísticas y de recursos.
Las inundaciones en Satipo se producen en un contexto de mayor frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos, que afectan fuertemente a los pueblos indígenas de la Amazonía peruana, cuyos territorios y sistemas de vida dependen estrechamente del equilibrio de los ríos y los bosques.

No se trata de un hecho aislado. En noviembre del 2025, comunidades nativas de la provincia de Satipo ya habían resultado afectadas por las primeras lluvias intensas, que provocaron inundaciones en distritos como Pangoa, dañando viviendas y destruyendo materiales escolares, según reportes de Huancayork Times. Pese a estas alertas tempranas, las recientes inundaciones evidencian que no se implementaron medidas preventivas estructurales para reducir el impacto de nuevos desbordes. La respuesta estatal vuelve a ser principalmente reactiva, activándose solo cuando los daños ya están consumados, sin un plan sostenido de prevención, gestión de riesgos ni protección diferenciada para comunidades indígenas que enfrentan de manera recurrente los efectos de la crisis climática, señalan las comunidades nativas.
Por: Silvia Bardales Quispe
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