Informe de la Contraloría determina que la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) no supervisa la adecuada desinfección de unidades de transporte público. La entidad contrató dicho servicio por más de S/ 40 millones.

Redacción Wayka

Desinfección y limpieza de unidades de transporte no estaría cumpliendo con parámetros de bioseguridad. Así lo señala un reporte de la Contraloría General de la República (CGR), que determina también la falta de supervisión de la ATU respecto al servicio contratado.

Cabe recordar que la ATU otorgó la buena pro a 10 contratistas para la limpieza y desinfección de vehículos por más de S/ 42 millones 918 mil. Como parte de dicho servicio, están incluidos 23 mil 712 buses de rutas convencionales, 823 buses de corredores complementarios y 544 buses del Metropolitano.

La inspección de la Contraloría se realizó el 28 y 29 de abril en Carabayllo, donde la empresa Flashman General Service realiza el servicio de limpieza de unidades de dos rutas de la empresa Translima.

Entre los problemas encontrados, está que los vehículos aún tenían residuos de basura luego de haber sido supuestamente desinfectados. Auditores habrían encontrado papeles y cáscaras de frutas, señala el informe.

transporte público
Imagen: Contraloría General de la República.

Otro grave problema detectado fue el incumplimiento de normas de bioseguridad respecto a los desechos. Personal de la empresa Flashman habría depositado materiales utilizados para la limpieza, así como equipos de protección personal usados, en tachos de uso público como si fueran residuos comunes.

Por otro lado, inspectores de la Contraloría encontraron que el alcohol que utilizaban los operarios no tenía rotulado. Así, no se podía identificar su composición o verificar que el producto cumple con regulaciones sanitarias. También encontraron que utilizaban baldes sucios, y el agua no se cambiaba con frecuencia luego de usar paños de limpieza.

Además, la iluminación del ambiente de limpieza era inadecuada, de acuerdo al informe de la entidad fiscalizadora. La empresa realizaba el servicio de 7 de la noche a 6 de la mañana, con solo la iluminación del alumbrado público y las luces del grifo donde estaban las unidades de transporte.

Falta de supervisión

La principal conclusión del informe de la Contraloría es que la ATU no está cumpliendo con supervisar el servicio contratado por más de S/ 40 millones.

Durante la inspección en Carabayllo, se observó que el registro de los vehículos desinfectados contaba con firma de representantes de la empresa contratista y de la empresa de transporte. Sin embargo, no había ninguna evidencia de que algún funcionario de la ATU haya dado su conformidad del servicio.