El llamado del bosque ocurrió en Tarapoto
Hace poco más de una semana, en el caluroso Tarapoto, se desarrolló el Foro Panamazónico (FOSPA); un evento que reunió durante cuatro días a más de 1600 personas de diversos países como Perú, Ecuador, Colombia, Brasil, Guayana Francesa y Venezuela. En esta jornada, miembros de las comunidades indígenas de la cuenca amazónica desarrollaron espacios de dialogo sobre mujeres, cambio climático, soberanía alimentaria, educación comunitaria, jóvenes, comunicación, autogobierno y ciudades que culminó con la promulgación de la Carta de Tarapoto, un documento en el que se manifiesta su rechazo contundente a la contaminación ambiental, la corrupción, la vulneración de los derechos humanos y violencia de género a mujeres indígenas. Wayka estuvo ahí, y en este especial te contamos los puntos más importantes.
El FOSPA inició con un gran y colorido pasacalle inaugural en el que las delegaciones asistentes anunciaban a través de arengas, cantos, bailes que el FOSPA había llegado con una gran fiesta y compartir. El rostro de la marcha estuvo enfocado en los jóvenes, quienes encabezaron esta marcha dejando en claro que se debe proteger a la infancia y adolescencia del cambio climático y contaminación.

En la comitiva participaron mujeres ronderas de Cajamarca y líderes de los pueblos indígenas como los ashuar, ashaninka, yanesha, kukama, shawi, awajún; todos gritando a una sola voz ¡Agua sí , oro no! ¡La Selva no se vende, la Selva se defiende!

La delegación de Brasil, una de las más numerosas, alzó su voz de protesta contra el actual presidente de Brasil, Michel Temer, que no respeta los derechos de los pueblos indígenas, negándoles la titulación de sus territorios. Asimismo, por primera vez en el Fospa la delegación de Guyana Francesa se hizo presente pidiendo su independencia de Francia.

Luego del pasacalle, los asistentes ingresaron a la gran Carpa de Plenarias del Fospa para dar inicio a la inauguración. Aquí los organizadores y representantes dieron las palabras de bienvenida acompañados de las autoridades del Gobierno Regional de San Martin, Alcalde de Tarapoto y Rector de la Universidad de San Martin.

En los siguientes dos días se abrió nueve espacios de diálogo para alcanzar sus conclusiones y propuestas de trabajo.

¿Qué se conversó en el FOSPA? Acá nuestros apuntes.
- Autogobierno Territorial, Desarrollismo Extractivista y Descolonialidad del Poder
Una de las mesas con mayor asistencia fue la de Autogobierno Territorial, Desarrollismo Extractivista y Descolonialidad del Poder, promovida por la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Este espacio recogió las principales demandas de las organizaciones indígenas relacionadas al impacto a las industrias extractivas, la corrupción, criminalización y asesinato de sus líderes, así como propuestas de autogobierno, independencia y vigilancia territorial.
Respecto a Autogobierno Territorial, representantes del Gobierno Autónomo Wampis compartieron su experiencia del proceso autonomía organizada que desarrollan como nación indígena, acompañada de la documentación que sustenta su ocupación tradicional y milenaria de sus territorios al Estado Peruano, para así buscar un reconocimiento que les permita el ejercicio pleno del derecho colectivo al territorio y el respeto de su autogobierno ancestral.

En cuanto a desarrollismo extractivista, se criticó las acciones de los gobiernos neoliberales de Estados Unidos y China así como los gobiernos ‘progresistas’ de Venezuela, Ecuador, Brasil y Bolivia por vulnerar los derechos de los pueblos indígenas ejecutando proyectos extractivitas que violan el Convenio 169 de la OIT.
“Tenemos la constitución más verde del mundo. Sin embargo, con la mano se escribe sobre equilibrio y paz, pero con los glúteos lo borran. A los pueblos indígenas nos tienen como un adorno.”
Esta cita fue una de las criticas de Carlos Pérez, representante de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) en referencia a la situación que viven los pueblos indígenas en Ecuador.
Asimismo, se debatió y señaló, a través de experiencias de las organizaciones, como las inversiones de transnacionales chinas y brasileñas, bajo el financiamiento del Banco de desarrollo, han afectado a los pueblos indígenas, impulsando proyectos sin tener en cuenta la consulta previa y estándares ambientales.

Desde el tercer eje de Descolonialidad del Poder participó la delegación de Guyana Francesa, como ejemplo tangible de una colonia en pleno 2017. Aquí Rafael Pindard, miembro del Movimiento para la Descolonización y Emancipación Social, señaló como el colonialismo francés los ha despojado de su historia, cultura e incluso idioma a pesar de que son parte de Latinoamérica.

Hoy, el pueblo de Guayana exige su independencia, pues dice no poder seguir viviendo en el olvido de Francia y del resto de Latinoamérica que desconocen de su existencia y problemática social como el desempleo, delincuencia, la minería ilegal y la violación de sus derechos territoriales.
- Mujeres Panamazónicas – Andinas: Diversidades y Diálogos Interculturales (Violencias, discriminación, participación politica y cambio climático)
Una de las mesas más importantes del Fospa fue sin ninguna duda, el de mujeres. Aquí se realizaron múltiples actividades y discusiones desde la visión y participación de la mujer indígena, siendo el Tribunal Justicia y Defensa de los Derechos de las Mujeres Panamazónicas y Andinas uno de las principales acciones de visibilización de la violencia hacia la mujer ante proyectos extractivos que afectan los territorios de sus comunidades.

Este tribunal simbólico conformado por mujeres permitió exponer los casos más emblemáticos de violencia de género en la cuenca de la Amazonía. Casos como el de Lorenza Cayuhan, indígena mapuche de Chile que fue encarcelada estando embarazada y obligada a dar a luz con grilletes en los pies, humillándola y vulnerando todos sus derechos. También se relató el caso de las mujeres indígenas Shuar en Ecuador quienes fueron desplazadas violentamente de sus territorios para favorecer la explotación minera.

Daniela Silva del Movimiento Xingú Vivo para Siempre, en Brasil, denunció la explotación sexual forzada de mujeres a raíz de la construcción de la represa de Belo Monte, una obra con fuerte impacto ambiental y social en la zona. Asimismo, se recordó el asesinato de la líder indígena Berta Cáceres por defender su territorio del Pueblo Lenca en Honduras.
Democratizar la comunicación para la vida
En este espacio se reafirmó a la comunicación como elemento fundamental y político para las luchas y reinvidicaciones de los pueblos de la Cuenca Amazónica y se pidió a los representantes luchar e incidir en sus países, para garantizar el derecho a la comunicación mediante el pleno cumplimiento de la libertad de expresión, el acceso a la información y la creación de medios de comunicación propios.

Además, las organizaciones populares, movimientos sociales, colectivos de comunicación y redes de medios comunitarios, indígenas, libres, alternativos y populares exigieron la aprobación e implementación de marcos normativos y políticas públicas que garanticen el derecho a la comunicación de los pueblos panamazónicos y la promoción de la democratización de los modelos mediáticos.
Estas no fueron las únicas mesas, se realizaron seis más en paralelo. En estos espacios de conversación y debate se recogieron las propuestas y demandas que fueron llevadas a la Carta de Tarapoto y leída en presencia de todas las organizaciones.
Aquí la carta.
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