Álvaro Meneses

Pugna por las vacunas. Con la resonancia mediática y política de algunos medios de comunicación y bancadas del Congreso, el sector privado presiona al Gobierno de Francisco Sagasti con el fin de que se les permita comercializar las vacunas contra el nuevo coronavirus. Especialistas consultados por Wayka advierten que sería perjudicial que el sector privado compita con el Estado por las vacunas en un contexto en donde la demanda supera a la oferta.

Solo en los últimos tres días, las bancadas de Acción Popular, Frepap y Alianza Para el Progreso presentaron hasta cuatro propuestas legislativas que apuntan darle luz ver a las empresas privadas para que importen y vendan las vacunas; y hasta fines de febrero también se presentaron otros 7 proyectos de ley de Podemos Perú, Unión Por el Perú y Nueva Constitución que proponían lo mismo. Esto después de que la Confiep haya anunciado su intención por comprar vacunas.

Presidenta de la Confiep, María Isabel León. Foto: Confiep.

Epidemiólogos, neumólogos y especialistas en contrataciones públicas del sector salud entrevistados por Wayka coinciden en que no es el momento de que las empresas privadas importen y comercialicen vacunas debido a la sobredemanda que existe y que dicha situación afectaría las negociaciones del Estado con los laboratorios que los producen.

Al respecto, el médico epidemiólogo Antonio Quispe señala que no solo sería inviable, sino también contraproducente. “Las vacunas son un bien público y el Gobierno debe garantizar su acceso gratuito y universal. Ahora no hay ninguna vacuna que un privado pueda comprar y las farmacéuticas no se dan abasto para cubrir la demanda del mundo. Estamos hablando de países que pugnan por comprar más vacunas para sus poblaciones. El sector privado tendrá  que esperar hasta que esa demanda se satisfaga”, comenta Quispe a Wayka.

Médico epidemiólogo Antonio Quispe.

El químico farmacéutico de Acción Internacional para la Salud (AIS) especializado en contrataciones públicas del sector salud, Javier Llamoza, coincide en que la demanda por vacunas supera a la oferta, y advierte que hasta podría afectar las negociaciones de los laboratorios con el Estado. “Si en el Perú los privados comienzan a comercializar las vacunas, no va a haber más vacunas, habrá una competencia entre el público y privado por las mismas vacunas, le va a restar al país la capacidad de negociación. No es el mejor momento para que el sector privado participe”, dice Llamoza.

Javier Llamoza es un químico farmacéutico especializado en contrataciones públicas del sector salud. Foto: Radio Nacional.

Para David Zavala, médico neumólogo especializado en el tratamiento de la tuberculosis y con experiencia en atención médica en los centros penitenciarios, la mera privatización de las vacunas generaría que mucha gente se endeude. Para que esto no suceda, Zavala plantea la posibilidad de que las empresas colaboren con el Estado en la aplicación de las vacunas manteniendo el acceso gratuito.  

“Podrían disponer sus recursos, personal médico e infraestructura en apoyo al Estado para la aplicación de las vacunas a la población. Y el Estado, como contraparte, fijar un monto determinado como contribución  para que el sector privado aplique las vacunas de manera gratuita. De esa manera se podría dar un apoyo factible desde lo privado, agilizando el proceso de vacunación”, comenta el neumólogo Zavala a este medio digital. E

l epidemiólogo Manuel Loayza coincide con lo dicho por Zavala. “Si el sector privado entra a competir con el Estado por las vacunas, estas irán para los que tienen un mayor poder adquisitivo, o sea las empresas”, advierte Loayza. Y agrega: “en caso el privado logre importar, debería ser a través de una regulación del Estado que vigile los costos y en donde el privado contribuya con agilizar la aplicación de las vacunas”.