Fredy Hinojosa transfirió templos históricos en Juli y provocó conflictos entre la Iglesia y la comunidad
La Comunidad Campesina de Juli, ubicada en la provincia de Chucuito, en Puno, vive un conflicto abierto por la propiedad de dos templos coloniales que forman parte del patrimonio cultural de la Nación. Esto debido a que, en el 2011, Freddy Hernán Hinojosa Angulo, el entonces director ejecutivo de Cofopri y actual vocero de Dina Boluarte, firmó un título de propiedad que cedía estos recintos históricos a la Prelatura de Juli.
Los templos Nuestra Señora de la Asunción y San Juan de Letrán, reconocidos por su valor arquitectónico y artístico de la época colonial, fueron registrados por la Iglesia Católica como si fueran simples lotes urbanos.
“En el documento se los describe como el lote D de la manzana N, como si se tratara de una casa o un terreno cualquiera”, denunció para Punto Final el abogado juleño Ludwin Bustinza, quien mostró públicamente la resolución que permitió esta inscripción.
El proceso contó también con la aprobación del entonces alcalde provincial de Chucuito, Juan Aguilar Oliveira, y del ministro de Vivienda de la época, Juan Sarmiento Soto. Sin embargo, para la comunidad local, esto representó una irregularidad grave.
“Un patrimonio cultural de la Nación no puede ser transferido ni vendido a una persona privada, y en este caso se ha hecho a favor de la Iglesia Católica”, remarcó Bustinza.

El conflicto se ha agudizado en los últimos años. El monseñor Ciro Quispe, de la Prelatura de Juli, ha solicitado reiteradamente la entrega total de los templos y la administración exclusiva de los mismos. Incluso envió cartas notariales al municipio para que se suspendan las actividades turísticas y culturales, lo que ha desatado el rechazo de la población, que ve en este pedido un intento por apropiarse de espacios que consideran colectivos y de acceso público.
“El pueblo está enardecido. Cofopri formaliza lotes y terrenos, pero no puede formalizar templos ni museos que son patrimonio cultural. Eso se debió decir desde un principio”, reclamó el actual El monseñor Ciro Quispe, de la Prelatura de Juli.
En 2023, se firmó un acta entre la Prelatura, el Ministerio de Cultura y la Municipalidad de la Provincia de Chucuito Juli donde se reconocía la propiedad de la Iglesia, pero bajo la condición de firmar un convenio de colaboración que hasta hoy no se concreta.
La comunidad asegura que no fue consultada en este proceso y que el obispo ha evitado participar en las reuniones de diálogo. “Por mi parte, diría que se retire de nuestro pueblo”, expresó Elena Alanguía Calderón, representante del cabildo aymara de Juli.
Al respecto, el obispo Quispe señaló en un comunicado que los templos no son simples museos sino espacios sagrados para el culto y que no pueden ser usados libremente por la población juleña.
La indignación ha llevado a la organización de protestas, asambleas populares y la convocatoria de un referéndum local para decidir el futuro de los templos. Las rondas campesinas también se han sumado al rechazo, pidiendo incluso la salida del obispo Ciro Quispe.
Hasta la fecha, Freddy Hinojosa, hoy funcionario clave en el entorno Dina Boluarte, no ha ofrecido explicaciones sobre su rol en la transferencia que, para la comunidad campesina de Juli, puso en riesgo un patrimonio que pertenece a toda la Nación.
Como se recuerda, el monseñor Ciro Quispe fue denunciado de mantener relaciones extramaritales y por malos manejos económicos, denuncias que viene siendo investigadas por la Nunciatura Apostólica de Perú desde julio del 2024
Esta decisión irregular de Hinojosa se suma al historial de cuestionamientos en su función pública, pues, actualmente, el vocero que no hace apariciones públicas desde febrero de este año debido a la investigaciones del Caso Qali Warma, en el cuál está implicado como parte de una organización criminal que vendía alimentos insalubres al programa de ayuda a niños del Ministerio de Desarrollo e Inclusión.
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