El columnista Jesus Cossio reseña tres publicaciones de cómics auto-editadas, presentándonos nóveles dibujantes con sólidas influencias.

TELEPATÍA

Estado de Limbo (@estadodelimbo)

Dos febriles fantasías gay que a lo pornográficamente explícito suman la intensidad del ensueño romántico, entendido como el deseo que se realiza en la plenitud del encuentro carnal y ese otro hallazgo, acaso más intenso: la intimidad con alguien que nos corresponde y nos complemente. No es casual por ello que en la primera historia los/las amantes sean un ángel y un diablo. La segunda historia remite a la imaginería fantástica pero en clave pop (el texto es una canción de Selena Gómez), con el fogoso encuentro sexual de dos seres a manera de concreta reminiscencia del amante añorado/a. El color rosado de las páginas acompaña muy bien el trazo leve y sinuoso y la composición coreográfica de los dibujos.


MUJER MOSCA Vol. 2

Gladd (@gladd_demon)

Transitando entre la vivencia cotidiana de un amorío y el delirio fantástico con asomos teratológicos (dos hermanas diablesas comparten idilio con una mujer mosca), esta historia explora muy bien el melodrama sentimental en clave contemporánea, con toques de calle y espabilamiento adolescente. Corazones, espinas y rosas conviven con mototaxis, combis y casacas de cuero. Los dibujos tienen de manga y de estética subte refinada, combinando con los tonos de rojo que se usan pertinentemente.

CUENTOS INMADUROS

Milton Ríos y Jorge Lévano / @milton.riosv y @materiagrisclub

Once cómics con influencia de Daniel Clowes (y acaso también de los más cercanos Cegado y Yaguas) que expresan con clima enrarecido tanto las constantes dudas y oscuras certezas sobre la vocación del dibujante como la experiencia de la urbe como crisol de angustias y alucinadas — a veces indiferenciables. Historias frescas, breves, versátiles en su exploración de los estilos. Todo ello favorecido sin duda por la presentación en dupla de Ríos y Lévano que no sólo le da variedad gráfica, sino también narrativa: como es de salud en el cómic alternativo, el humor y la pincelada existencial sazonan lo que se cuenta.

Junto a los fanzines reseñados líneas arriba, es satisfactorio ver la llegada de nuevas y nuevos dibujantes con ganas de contar cosas con personalidad e influencias bien cuajadas.