Por Alvaro Meneses

En medio de los preparativos para el Rally Dakar 2019, altos cargos del Ministerio de Cultura concertaron beneficiar con costosas consultorías que superan el millón de soles a empresas dedicadas a la arqueología con las que tuvieron vínculos.

El pasado jueves 22 de noviembre, la ministra Patricia Balbuena tomó una decisión inmediata que reflejaría una actitud frontal contra la corrupción. Sin embargo, la historia completa demuestra que solo intentó evitar desatar un escándalo que removería las altas esferas del Ministerio de Cultura.

A través de un comunicado oficial, Balbuena anunció la anulación de la irregular adjudicación a la empresa Arqueo Andes S.A.C. y la renuncia de su entonces viceministro Luis Felipe Villacorta Ostolaza, accionista mayoritario de esa compañía.

Comunicado oficial del Ministerio de Cultura.

“Estamos retirando a los funcionarios involucrados en el proceso, hemos aceptado la renuncia, en aras de la transparencia, que el viceministro nos ha presentado, para que la investigación se pueda dar sin ningún tipo de interferencia”, declaró Balbuena la mañana siguiente en una entrevista radial.

Sin embargo, documentos a los que accedió Wayka y fuentes de las altas esferas del Ministerio de Cultura confirman que Balbuena solo retiró a un eslabón de la pieza completa que sigue en pie.

La pieza completa

La historia empezó a conocerse el pasado jueves 15 de este mes, cuando la empresa Arqueo Andes ganó la buena pro para una evaluación arqueológica para el Rally Dakar con un costo total de 359 mil 337 soles. Entre las otras empresas que postularon al concurso estaba Trashumantes SAC, Corporación Quiunti SAC, ZB Consultares y ADA Medina Consulting SAC – AME Consulting SAC.

El proceso de adjudicación estuvo a cargo de los titulares del Comité de Selección Luis Espinoza Gálvez, Mónica Schlaefli Schuler, y la presidenta Glenda Escajadillo Gallegos, quien años atrás trabajó en Trashumantes SAC, una de las empresas que postuló a la consultoría.  

Hasta esa fecha, nadie parecía conocer que el entonces viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Luis Felipe Villacorta Ostolaza, arrastraba un grave conflicto de interés: hasta el 25 de mayo de este año, fue el dueño y mayor accionista de Arqueo Andes, hasta que dejó la dirección a cargo de su primo Alvaro Martín del Carpio Perla. Un año antes, la compañía realizó una evaluación arqueológica en Nazca para el Rally Dakar.

Certificado de la renuncia de Luis Felipe Villacorta Ostolaza.

Pero Villacorta no sería el único alto funcionario dentro del Ministerio de Cultura vinculado a Arqueo Andes. La dirección de gestión de Monumentos está a cargo de la arqueóloga Paloma Manrique Bravo, esposa de Alvaro del Carpio Perla, actual gerente de Arqueo Andes y primo de Villacorta.

Años atrás, Paloma Manrique fue la responsable del Área de Registro de Colecciones del Museo Larco y luego asesora de la Coordinación General del Qhapaq Ñan, un proyecto dedicado a la investigación y cuidado sobre la red de Caminos Inca.

Jugada en pie

Como presagio, fuentes del Ministerio de Cultura revelaron a Wayka la trama completa de la historia: “Se están dividiendo 3 consultorías para sus empresas privadas por un total de más de un millón de soles, 300 mil cada una. Tres consultorías que bien podría hacerse en una sola. Y la empresa ganadora de la segunda consultoría será Trashumantes”.

Dicho y hecho: el 19 de noviembre de este mes, Trashumantes SAC ganó la buena pro para el ‘Servicio de Demarcación Física y Señalización de Sitios y Paisajes Arqueológicos’ por 394 mil 500 soles, firmado también por Glenda Escajadillo, exempleada de dicha consultora privada.

Documento de la buena pro otorgada a Trashumantes SAC.

Entre sus principales clientes, Trashumantes tiene a las mineras Buenaventura S.A., Chinalco S.A., Anglo American Quellaveco, y a la constructora Odebrecht Perú Ingeniería y Construcción SAC.

Pero Escajadillo no es la única funcionaria cercana a Trashumantes. Fuentes cercanas a los implicados confirmaron a Wayka que se ha contratado a Angela María Peralta Rubio, exarqueóloga de Trashumantes, para realizar las delimitaciones respectivas para el Rally Dakar 2019. “A las Direcciones Desconcentradas de Cultura les han quitado funciones y los hará Peralta. Han castrado a los administrativos y los burócratas que deberían hacer la supervisión y lo está haciendo un privado”, sostuvo una fuente del Ministerio de Cultura.

Entre 2011 y 2013, Glenda Escajadillo y Angela Peralta coincidieron como asesoras en la Dirección General de Patrimonio Cultural a cargo de Ana María Hoyle.

El final de la jugada

Tal como lo confirmaron las fuentes, ya se han adjudicado dos proyectos de S/359 mil 337 y S/394 mil 500 respectivamente, relacionados al próximo Rally Dakar, en la que se seleccionó a empresas vinculadas a altos funcionarios del ministerio. Aún se desconoce qué empresa será la beneficiaria de la tercera consultoría que mantendrá las mismas características de las dos primeras.

Wayka consultó con arqueólogos sobre el costo y el proceso de las consultorías mencionadas en este reportaje y coincidieron con las fuentes del Ministerio de Cultura en que todo se podría abarcar en una sola adjudicación y que el costo no debería superar los 300 mil soles. Solo en las dos consultorías concretadas -contando la primera que ya se anuló-, se gastará 753 mil 837 soles.

Además de la renuncia de Villacorta, el viernes se removió a Carlos Ernesto Ausejo Castillo de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura. Sin embargo, aún no se toman acciones sobre el resto de personajes mencionados en esta investigación.

 

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