Es inevitable la identificación cuando leemos alguna novela o cuento, vemos alguna película o asistimos al teatro. Reconocer emociones, pesares, méritos o problemáticas en los personajes que nos reflejan en la pantalla grande es una tarea común, ya sea en una ficción o en una crónica periodística. Sin embargo, en cuanto al cine, muchas espectadoras tuvimos conflictos cuando quisimos buscar ese espejo en las producciones peruanas, sobre todo si profundizamos en los estereotipos o paradigmas dominantes de los roles femeninos, y peor aún si buscamos personajes lésbicos.

En un cine peruano liderado por hombres, ha sido difícil no solo que las mujeres se abran paso detrás de las cámaras, sino también está costando abrirse paso a perspectivas y enfoques distintos para los relatos y personajes, donde ese “cómo se ha hablado de ellas” a lo largo de toda la historia ha resultado manido y encasillador (la histérica, la madre abnegada, la “trampa”, la andina).

¿Qué tipo de personajes lésbicos hemos tenido en el cine peruano? Si hace algunas semanas comenté aquí en Wayka sobre el conservadurismo expresivo sobre los cuerpos y la sexualidad en el cine peruano, esto encuentra también eco en las películas que tuvieron personajes lésbicos, en su mayoría empañados por prejuicios o afán caricaturesco. Por ello, vale la pena reunir a algunas lesbianas de películas peruanas, para describir precisamente esos estereotipos que aún siguen primando en el sentido común.

1. Vilca en Baño de Damas. Iguana producciones realizó este film donde la mayor parte de las escenas transcurrían en un baño de discoteca. María Inés (Andrea Montenegro) busca apoyo en Vilca (Lorena Meritano), una conductora de TV y lesbiana que no quiere se sepa sobre sus relaciones amorosas para no dañar su imagen heterosexual. Ambas tienen una relación tirante y que veremos destruirse a lo largo del film. Esta adaptación mantiene estos roles de dominación, de débil versus fuerte, donde Meritano humilla y enfurece al personaje de Montenegro. El estereotipo de la lesbiana femme fatale, sin escrúpulos termina primando.

2. Doty de Mariposa Negra. En esta película de Francisco Lombardi, Doty (Ivonne Fraysinet) encarna a una madame lesbiana de un prostíbulo de alto vuelo para militares, que se enamora de la maestra Gabriela (Melania Urbina), quien se hace pasar por la femme fatale Moira, y así acercarse a aquel que mató a su prometido. El problema con este personaje es que luce como caricatura, no solo por frases como “me están entrando ganitas otra vez”, “voy a ser tu papá, tu mamá, vamos a ser muy felices”, sino porque ser lesbiana se vuelve un elemento para usar (algo que también pasa en la reciente La favorita de Yorgos Lanthimos): aprovechar la atracción lésbica para diversos fines, donde el personaje heterosexual sale ganando.

3. Gitana en bolero de noche. Este es un film fantástico de Eduardo Mendoza donde uno de sus hilos argumentales se enfoca en la conversión de una lesbiana en heterosexual. Vanessa Terkes interpreta a la musa de El Trovador (Giovanni Ciccia), un compositor en crisis creativa, tras dejar un amorío con Greta (la actriz mexicana Maya Zapata). Que Terkes se enamore luego del Trovador da igual ya que este la termina abandonando, en medio de la confirmación de un amor romántico tóxico. Una mujer bisexual que queda infeliz.

4. Dani de Como en el cine. En este film de Gonzalo Ladines, el personaje de Gisela Ponce de León es una lesbiana que encaja muy bien en un entorno de hombres que quieren hacer cine. Es la amiga carismática, consejera, el empuje que necesita el cineasta (Manuel Gold) para poder hacer su película. El personaje resulta cómodo cuando los hombres del grupo están fascinados o atraídos por mujeres, y es allí que “Dani” funciona como parte de todo ese mundo indie de amigos, cuyo mayor problema es poder filmar con tranquilidad. Todo queda entre amigos.

5. María Marimacha de Bullying Maldito. Este es uno de los pocos films peruanos donde el cuestionamiento a la protagonista es de índole sexual. Una comunidad escolar en Ayacucho tilda constantemente a María de “machona”, y es por esta razón que ella sufre una exclusión y maltrato brutal. No responder al paradigma dominante de lo que es ser mujer le cuesta una afrenta con sus compañeros y compañeras de escuela. En esta película del ayacuchano Melitón Eusebio se aborda la venganza como salida para todas las humillaciones que sufre María, un personaje que no se asume como lesbiana, sino que solo quiere reclamar por una vida tranquila, sin burlas.

A partir de estos ejemplos (claro que hay más), podemos dar cuenta de cómo se ha ido diseñando a estos personajes lésbicos a lo largo del cine peruano, además que provienen de miradas masculinas que en algunos momentos llegan a exotizar o ridiculizar aspectos amorosos y sexuales de las lesbianas. Encontraremos historias como en Loco Cielo de Abril, de Sandro Ventura, donde hay que fingir ser lesbiana para salir bien librada de alguna situación, o simplemente dar besos en la boca a las amigas para ver si les gusta o no y probar así su heterosexualidad (como en Talk Show, también de Sandro Ventura). Definitivamente, nos queda como espectadoras imaginar personajes en el cine peruano que ayuden a construir sentidos comunes distintos sobre las mujeres, lesbianas o trans, alejados de prejuicios y de clásicos estereotipos de soledad, inequidad o arribismo.

Encontraremos historias como en Loco Cielo de Abril, de Sandro Ventura, donde hay que fingir ser lesbiana para salir bien librada de alguna situación, o simplemente dar besos en la boca a las amigas para ver si les gusta o no y probar así su heterosexualidad (como en Talk Show, también de Sandro Ventura). Definitivamente, nos queda como espectadoras imaginar personajes en el cine peruano que ayuden a construir sentidos comunes distintos sobre las mujeres, lesbianas o trans, alejados de prejuicios y de clásicos estereotipos de soledad, inequidad o arribismo.