Exoneraciones tributarias por 16 mil millones de soles es demasiado, sobre todo cuando la educación, la salud, la seguridad ciudadana y las carreteras tienen tanto déficit. El premier Cesar Villanueva ha dicho que estas exoneraciones se van a revisar. Acá unas ideas de por dónde empezar a cortar beneficios injustificados.

Lo primero en mi lista debieran ser los casinos y juegos de azar. Resulta que los casinos, bingos, carreras de caballos y loterías no pagan IGV, que sí pagamos por medicinas, muchos alimentos, ropa y muchos servicios. ¿Son acaso las loterías, bingos y casinos una actividad que debamos promover como la educación, el deporte o la salud? No, definitivamente no. Existen además muchos abusos contra los consumidores; se promueve la ludopatía y el sedentarismo. El estado deja de recaudar por este concepto más de 400 millones de soles anuales.

Segundo: los bancos. También tienen beneficios especiales, ya que los servicios crediticios no pagan IGV, lo que representa 747 millones de soles anuales de beneficio para los bancos, y otros 200 millones más para Cajas y Epdymes, sumando cerca de mil millones de soles, año tras año.

Tercero: las empresas de seguros de vida, que también están exoneradas de IGV por unos 800 millones de soles anuales. ¿Se trata de sectores que tienen ganancias reducidas? No, todo lo contrario. La banca en el Perú en los últimos años se ha constituido como uno de los sectores más rentables ganando más de 20 por ciento anual mientras apenas si pagan 1 por ciento por los ahorros y cobran tasas de interés por encima del 40% a pymes y 45% a consumidores.

Cuarto: las universidades privadas con fines de lucro, que han resultado ser un gran negocio. Varias de estas universidades dan títulos a nombre de la nación sin ninguna garantía mínima de calidad, incluso en el caso de profesiones altamente delicadas como médicos, y encima no pagan impuestos. Las exoneraciones a la educación privada ascienden a 1,783 millones por IGV. Tampoco pagan 104 millones por impuesto a la renta, es decir, a las ganancias empresariales, beneficiando a gente que son multimiillonarios; por ejemplo, César Acuña declaró que sus ganancias personales como dueño de varias de estas universidades habían sido de 55 millones de soles cada año.

Quinto: la minería. Además de tener el beneficio de depreciación acelerada de sus inversiones, recibe al año 6 mil millones de soles de “devoluciones” de impuestos, el triple que un par de años atrás, las que debieran ser minuciosamente revisadas.

Por acá puede ir empezando el gobierno: casinos, banca, seguros, educación privada sin garantía de calidad, minería. Eliminar toda exoneración del impuesto a la renta es otra forma sencilla de empezar: el que tiene altas ganancias, que aporte al país y no se escape de este compromiso.

 

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