Desde supuestas irregularidades a lo largo de su carrera militar que se denunciaron cuando fue ministro de Defensa en 2003, hasta presuntas designaciones en cargos públicos que lo vinculaban a Vladimiro Montesinos.

Por Alvaro Meneses

Desde el Congreso de la República, el general en retiro Roberto Chiabra León de la bancada de Alianza Para el Progreso (APP) ha sido una de las voces más fervientes a favor de la vacancia presidencial y en contra de los nombramientos de ministros y altos funcionarios con sentencias, denuncias o vinculaciones a casos de corrupción. Su pasado, sin embargo, guarda hechos aún por resolver, que son similares a los que actualmente rechaza. 

Wayka recibió de fuentes militares documentos de la década de los noventa y recortes periodísticos de hace más de veinte años que registran que el congresista Roberto Chiabra ascendió en el Ejército durante el gobierno de Alberto Fujimori, se vio involucrado en presuntas irregularidades y el Ministerio Público lo investigó por su presunta vinculación con Vladimiro Montesinos a través de supuestos cargos de confianza y montos de dinero que habría recibido. 

1995 

El 27 de diciembre de ese año, el entonces presidente Alberto Fujimori, su ministro de Defensa, Víctor Malca Villanueva y el jefe de la Subsecretaría de Coordinación y Dispositivos Legales, Raúl O’Connor La Rosa, firmaron la Resolución Suprema N°0743 DE/EP/CP-JAPE 1 que ascendió a Roberto Chiabra al grado de general de brigada desde el 1 de enero de 1996. Tras su ascenso, Chiabra además fue nombrado director de la Escuela Militar de Chorrillos. 

Resolución Suprema del 27 de diciembre de 1995 que otorgó el ascenso a Roberto Chiabra al grado de general de Brigada.

Tres años después, el Ejército abrió contra Chiabra una inspección militar por presuntos “malos manejos” en la escuela que concluyó en la Resolución Suprema N°1174 DE/EP del 28 de diciembre de 1998 en la que se le pasó al retiro. 

Su nombre no volvió a sonar hasta inicios de 1999. 

Chiabra y el SIN

De acuerdo a la Resolución Suprema 039-99-PCM a la que Wayka tuvo acceso, el entonces general de brigada enviado al retiro fue designado el 18 de enero de 1999 como director de Información Exterior del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), la institución que funcionaba como el centro de operaciones de Vladimiro Montesinos. La resolución fue firmada por Alberto Fujimori, el entonces jefe del SIN, Humberto Rosas Bonicelli, el expremier Víctor Joy Way Rojas y su secretario general Víctor Camacho Orlandini.

Resolución Suprema 039-99-PCM que designó a Roberto Chiabra como director de Información Exterior del SIN.

Roberto Chiabra, sin embargo, ha sostenido a lo largo de los años que aquella resolución “nunca fue conocida” por él y que no ha trabajado en el SIN “ni un minuto”, tal como lo dijo en 2002 ante una comisión investigadora del Congreso que indagaba casos de corrupción del régimen de Fujimori. 

No obstante, su presunta vinculación con Montesinos continuó. 

Tres días después de que fue nombrado como cargo de confianza en el SIN, el 21 de enero de 1999 Chiabra fue designado agregado civil de la Embajada del Perú en Paraguay, según una resolución ministerial que Wayka obtuvo. Recortes periodísticos de hace veinte años, además, informaron sobre presuntos montos de dinero y pasaportes que Chiabra habría recibido de Montesinos. 

Resolución del 21 de enero de 1999 que designa a Chiabra como agregado civil en la Embajada del Perú en Paraguay.

El dinero y el pasaporte

Tras su nombramiento como agregado civil en Paraguay, entre enero y febrero de 1999, Chiabra habría recibido por lo menos S/23 mil 450 de los fondos del SIN, de acuerdo a una publicación del diario El Comercio del lunes 31 de marzo del 2003. El recorte periodístico, además, dio cuenta de dos testimonios judiciales, dos planillas de pagos, dos cheques del Banco de la Nación y otros dos documentos de recepción de documentos. 

Uno de esos testimonios fue el del coronel EP (r) José Villalobos, quien durante el régimen de Fujimori fue director de la Oficina de Administración del SIN y confirmó los pagos realizados a Chiabra. El segundo, de manera anónima, confirmó la versión de Villalobos. Y los cheques 000257877 y 2217361 de S/11,550 y S/11,900 respectivamente, llevaban la firma y el número de DNI de Chiabra, según el dictamen pericial 07-2002 de la DIRCOTE. 

Así informaron los medios sobre la carrera militar de Roberto Chiabra. Recorte del diario El Comercio del domingo 30 de marzo de 2003.

En su defensa, Chiabra sostuvo que no estaba enterado de aquel nombramiento, y que por ende, no pudo haber cobrado el dinero que señalaron los testigos y confirmaron las pericias. 

Firme en su versión, Chiabra también negó que el gobierno de Alberto Fujimori le haya entregado los pasaportes diplomáticos N° 0002914 y 0002915 emitidos el 15 de febrero de 1999 para él y su esposa. No obstante, en junio de 2003 el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Allan Wagner, confirmó la tramitación de los documentos.

Los vladivideos «perdidos»

Tras la caída del régimen de Fujimori, el nombre de Roberto Chiabra volvió a sonar el 25 de junio de 2001, día en que el juez Saúl Peña Farfán denunció que el vladivideo “Reunión magistrados con Vladimiro Montesinos Torres” de la maleta lacrada 07 se extravió cuando la compañía Star Security SAC estaba a cargo de la seguridad del Poder Judicial. Chiabra era el presidente del directorio de esa empresa desde agosto del 2000. 

Star Security SAC fue constituida el 30 de noviembre de 1999 y, según la edición del 18 de mayo del 2004 del diario La Razón, “nació luego de la liquidación de la empresa de vigilancia Covise S.A., que durante el régimen fujimorista gozó de favores y proteccionismo”. Uno de los gerentes era Christian del Castillo, hijo del exjefe de la Dirección Nacional Antidrogas vinculado a Montesinos, el general PNP (r) Dennis del Castillo Valdivia. 

Tras la denuncia del juez Peña Farfán, el Consejo Transitorio del Poder Judicial anuló el 31 de enero del 2001 el contrato de prestación de servicios que había suscrito con Star Security SAC. 

508 mil soles «desaparecidos»

Pese a los cuestionamientos con los que cargaba hasta esa época, en 2002 Chiabra fue nombrado comandante general de la Segunda Región Militar del Centro. Y las presuntas irregularidades continuaron. 

Entre marzo y mayo del 2002, de acuerdo a un recorte periodístico del diario La Razón del 2004, la Oficina de Economía del Ejército destinó 508 mil 413 soles para cinco bases antiterroristas de la jurisdicción de la Segunda Región Militar del Centro, entonces a cargo de Chiabra. Meses después del desembolso “esas bases fueron desactivadas no sabiéndose hasta el momento adónde fue a parar ese dinero”. 

Recorte del diario La Razón del jueves 24 de junio de 2004.

Desde la Segunda Brigada de Infantería de Ayacucho, sin embargo, el entonces comandante general Federico Ayarza Richter recomendó en octubre de 2002 la desactivación de las bases antiterroristas de Quichuas, Huancavelica, Razuhuillca, San Miguel y Monopata, de la jurisdicción de Chiabra. La recomendación se dio porque “estaban convencidos de que la actividad terrorista era inexistente en esas zonas”.

Según el diario La Razón, al final se desactivaron las bases de Huancavelica, Quichuas y Razuhuillca, mientras que el dinero destinado se gastó en “comprar TV, VHS, equipos de sonido” y el Batallón de Ayacucho “tenía que consumir agua de lluvia para sobrevivir”. 

Chiabra, el ministro

El 15 de diciembre de 2003, durante el mandato del expresidente Alejandro Toledo, Chiabra fue nombrado ministro de Defensa. Y su vinculación con Montesinos aún lo perseguía. 

En marzo del 2004, la abogada de Vladimiro Montesinos, Estela Valdivia, se refirió a Chiabra ante la prensa como el ministro encargado de mantener “silenciado” al exasesor presidencial de Fujimori, de acuerdo a la edición impresa del diario El Sol de Oro del sábado 27 de marzo del 2004. “Hay gente (del Gobierno de Toledo) que tiene mucho miedo de que Montesinos hable”, advirtió Valdivia.

Recorte del diario El Sol de Oro del sábado 27 de marzo del 2004.

“Puedo decirle por qué ha sido designado el señor Roberto Chiabra como ministro de Defensa y es solamente para que cuide que el señor Vladimiro Montesinos no hable. Ese es todo el trabajo del señor Roberto Chiabra”, zanjó la abogada de Montesinos. Y rememoró su designación como agregado civil en Paraguay: “Este Chiabra acepta el cargo, se le pagan 12 mil dólares, le sacan los pasaportes diplomáticos (…) pero no viaja y se queda con el dinero”.

Tres meses después, en su edición impresa del martes 22 de junio del 2004, el diario La Razón informó sobre una denuncia contra Chiabra sobre presuntos nombramientos irregulares y que había sido enviada en junio de 2003 a la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, presidida en ese entonces por el exparlamentario Yonhy Lescano Ancieta.

Según el oficio, cuando fue comandante general del Ejército, Chiabra habría ordenado la contratación de enfermeras sin título profesional de la promoción 2003 de la Escuela de Enfermería del Ejército (EEE), lo que habría dejado sin empleo a las que egresaron en 2002. A la promoción perjudicada, de acuerdo al recorte periodístico, se les comunicó que no las contrataron por “problemas de presupuesto”. 

A la izquierda, la portada del diario La Razón del 22 de junio del 2004. A la derecha, el recorte periodístico.

Según declaró al diario La Razón en junio de 2004 la presidenta de la promoción 2002 de la  EEE, Melisa Ignacio Castañeda, “las integrantes de la promoción 2003 obtuvieron sus nombramientos en el Ejército a través de oscuros romances y acosos sexuales de parte de altos mandos castrenses”. “Las chicas han susurrado sobre el tema del acoso sexual, pero muchas han preferido mantenerse calladas ante represiones”, agregó.

*Wayka solicitó reiteradas veces una entrevista con el congresista Roberto Chiabra y envió un pliego de preguntas a su despacho, pero su asesor Juan López Vega expresó que no le informaría al parlamentario de nuestro pedido.