Por Álvaro Meneses

Malos tratos de un funcionario de la petrolera Frontera Energy acaba de generar el primer quiebre del diálogo entre la empresa y las comunidades indígenas de Loreto afectadas por los derrames de petróleo en la zona. Pese al incidente, los afectados esperan retomar el diálogo.

La mañana de ayer, en la comunidad Nuevo Jerusalén, en el km34 de la carretera Andoas – 12 de Octubre, del Lote 192, se reunieron por segunda vez representantes de la empresa Frontera Energy, funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, Defensoría del Pueblo, y apus de las comunidades de Andoas, Nuevo Porvenir, Nuevo Jerusalén, Nuevo Nazareth de la provincia de Datem (Loreto),  para discutir las propuestas de reparación por los daños generados a la salud y el medioambiente.

Cuando los apus de las comunidades afectadas comenzaron a intervenir para anunciar sus propuestas, el gerente de Relaciones Institucionales y Responsabilidad Social de Frontera Energy, Telmo Paz, interrumpió reiteradas veces y les gritó tras no llegar a un acuerdo.

“¡Nosotros vamos a dar 500 mil y nada más!, ¡estamos aquí para hablar!”, decía gritando el gerente de Frontera Energy. Por un momento, los funcionarios del Minem y Defensoría del Pueblo intervinieron para que los representantes de la empresa retomen el diálogo con las  comunidades indígenas, pero fue en vano.

Frente a dicho incidente, las comunidades se han pronunciado: “Es una vergüenza que mientras el Estado habla de desarrollo, de lo bueno de las empresas, estas vienen a nuestro territorio, nos faltan el respeto como la empresa Frontera y nos impactan la vida; además el Estado no nos protege ni cuida nuestros derechos y parece que solo quiere proteger a las empresas petroleras”.

Situación en Lote 192

Cuatro comunidades del ámbito del lote 192, entre las que se encuentran Nueva Jerusalén y Nueva Nazareth, también se han pronunciado sobre sus demandas históricas y exigen la presencia de la PCM este 15 de agosto para atenderlas.

En abril de este año, el presidente Martín Vizcarra estuvo en la comunidad de Nuevo Andoas, donde prometió construir en 3 meses un “mini hospital”, pero hasta la fecha, según los comuneros de la zona, aún no se cumple.

“Nuestro puesto de salud aún no está implementado (…) nuestra comunidad a la actualidad está sufriendo de muchas enfermedades así como la contaminación ambiental por hidrocarburos. Por eso exigimos la inmediata construcción e implementación de nuestro mini hospital”, dice el pronunciamiento a nombre de las 4 comunidades afectadas.

Los afectados también exigen la construcción de cinco colegios ubicados en las comunidades afectadas y una filial de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana con carreras relacionadas a la agronomía, ingeniería ambiental, biología enfermería y obstetricia.