Gino Ríos, sentenciado por violencia familiar, se aferra a su cargo en la JNJ
Gino Ríos Patio, actual presidente de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), fue sentenciado en 2011 por violencia familiar en la modalidad de maltrato psicológico contra su exesposa, Obdulia Gildemeister.
La sentencia nunca fue apelada y quedó consentida; sin embargo, el proceso judicial que la originó fue deliberadamente ignorado por la Comisión Especial de Selección que presidió el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, a pesar de haber sido advertida de su existencia antes de la juramentación de Ríos al cargo.
El caso se remonta al proceso de divorcio entre Ríos y Obdulia Gildemeister Ducato, su exesposa, quien respondió a una demanda de divorcio por “abandono del hogar” con una contrademanda por violencia psicológica.
Sentencia confirmada
Según un documento revelado por La República, Gildemeister presentó como prueba cartas notariales con insultos y amenazas, así como su testimonio ante la Policía, donde detalló años de humillaciones, coacciones y episodios de violencia verbal y física.
“Me dijo que si no renunciaba a solicitar alimentos me iba a desgraciar la vida a mí y a mis hijos”, declaró Gildemeister ante la comisaría de La Molina el 9 de junio de 2007. En esa misma denuncia relató agresiones físicas cuando su hijo tenía apenas seis meses. También señaló que Ríos plasmaba su violencia en cartas notariales.
“Debo manifestar que las agresiones psicológicas no solo son en forma verbal, sino que ha procedido a plasmarlas en escrito al mandarme unas cartas notariales donde de manera insultante me dice que soy una mitómana, fría, cruel, mentirosa, entre otros calificativos”, se lee en el documento.
El juez de familia le dio la razón. Determinó que Ríos incurrió en violencia familiar y declaró fundado el divorcio solicitado por la víctima. El presidente de la JNJ no impugnó la decisión judicial; sin embargo, durante una entrevista a Canal N, señaló que no contradijo la sentencia no porque no tuviera razones sino porque prefirió “preservar la armonía familiar”.
Asimismo, Ríos intentó restar gravedad a su caso señalando que no fue sentenciado por el delito de violencia contra la mujer —como se tipifica actualmente—, sino por la figura de violencia familiar, que estaba vigente en el momento de los hechos.
“Es distinto, porque la violencia familiar estuvo vigente hasta noviembre de 2015. Los hechos que refiero tratan del 2004 y fueron sentenciados en 2011”, declaró.
Sin embargo, para organizaciones feministas, este argumento no exime de responsabilidad ni resta gravedad a la sentencia. Rocío Silva Santisteban, directora del Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (DEMUS), señaló:
“Leguleyadas. Sostener que Ríos no debe ser vacado porque fue sentenciado por violencia contra la mujer, por la ley anterior que no está vigente es absurdo. Una sentencia por un delito con ley anterior o actual es una sentencia firme y causal de vacancia”.
Silencio institucional
El cuestionamiento por la presencia de Ríos en la JNJ también se ha extendido a la Comisión Especial de Selección de la JNJ —presidida por el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez— quién durante la evaluación no consideró relevante la denuncia ni el expediente judicial.
La abogada de Gildemeister, Elena Tello, envió la documentación correspondiente en octubre de 2024, alertando el hecho, pero la respuesta fue una negativa basada en que la tacha no fue presentada a tiempo ni en el formato requerido. Incluso, Gutiérrez ha declarado después que el expediente sí fue revisado, pero que los hechos “ya estaban archivados” y no tenían peso suficiente para afectar la postulación de Ríos.
Finalmente, el actual presidente de la JNJ se ha negado a dejar su cargo e insiste en que su permanencia es una oportunidad para demostrar que el pleno del Congreso “actúa con transparencia, sin presiones y con respeto al debido proceso”.
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