Redacción Wayka

Cansados de esperar las promesas del Estado, las comunidades indígenas de las partes altas de los ríos Pastaza y Corrientes de la región Loreto, afectadas por los constantes derrames de petróleo, han entrado en una huelga indefinida.

Las comunidades indígenas Nuevo Andoas y Titiyacu de la cuenca del río Pastaza, y Nuevo Jerusalén y Nueva Nazareth del río Corrientes han tomado el aeródromo de Andoas, la estación de bombeo de Petroperú en el Lote 192 y las plantas de energía eléctrica. Entre sus demandas, piden el cumplimiento de los hospitales y centros educativos prometidos y abastecimiento de alimentos.

A mediados de julio de este año, el Ministerio de Salud entregó un informe toxicológico y epidemiológico que examinaba las condiciones de las personas de las comunidades indígenas que habitan las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón, las cuales habían sido afectadas por los constantes derrames de petróleo.

El estudio elaborado por el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Medio Ambiente (CENSOPAS) confirmó las sospechas de los afectados: altos niveles de plomo y arsénico en las comunidades. El informe también reportó que el 25% de la población examinada participó en la recuperación del petróleo derramado sobre sus bosques y ríos sin las medidas de seguridad respectivas, y que el 69% que significa cerca de 392 familias, sigue viviendo cerca de una zona afectada por los derrames de petróleo e hidrocarburos.

“Deben venir siquiera algún viceiministro para que dé solución, alguien de ese nivel con poder de decisión, que venga con cronograma de trabajo, no queremos que se firmen papeles y no se cumpla”, declara el apu Tedy Maca, de la comunidad Nuevo Andoas.

Este portal pudo conocer que representantes de la comunidad Doce de Octubre de la cuenca del río Tigre, se reunieron ayer con funcionarios de la petrolera canadiense Frontera Energy, para intentar retomar el diálogo que apunta a atender los pedidos de los afectados. De no haber avances, la huelga iniciada en las cuencas de los ríos Pastaza y Corrientes se extendería hasta la cuenca del río Tigre.

Desde la Presidencia de Consejo de Ministros, se comunicó el pasado 6 de setiembre que una delegación conformada por los ministerios de Salud y Educación viajarían al lugar de la zona afectada recién el 17 de setiembre. Hasta entonces, las comunidades indígenas afectadas por los derrames de petróleo se mantendrán en huelga.