Mujeres marchan en el Perú bajo la consigna: “Ni violencias ni retrocesos: nuestros derechos no se negocian”

Por: Silvia Bardales Q.

Miles de mujeres salieron a las calles en distintas regiones del país los días 7 y 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer bajo una consigna común: “Ni violencias ni retrocesos: nuestros derechos no se negocian”. Las movilizaciones se realizaron en ciudades como Tacna, Moquegua, Puno, Arequipa, Cusco, Lima, Piura, Trujillo, Huancayo, Huancavelica e Iquitos, entre otras, donde colectivas feministas, organizaciones sociales, estudiantes y trabajadoras marcharon para exigir políticas efectivas frente a la violencia de género, la precarización laboral, la discriminación y la desigualdad.

Las protestas, que se replicaron desde la costa hasta los Andes y la Amazonía, recordaron el carácter histórico de esta fecha, vinculada a las luchas por los derechos laborales, políticos y sociales de las mujeres. En varias ciudades, las marchas estuvieron acompañadas de performances artísticas, intervenciones culturales y lecturas de pronunciamientos colectivos.

Durante la movilización en Lima, las activistas desplegaron un gran cartel con los rostros de las víctimas y el mensaje “Ninguna mujer con Dina”, señalando la responsabilidad política del anterior régimen en las muertes de mujeres en la región de Puno ocurridas durante las protestas. La acción buscó articular la lucha feminista con la defensa de los derechos humanos y la exigencia de justicia frente a la violencia registrada en el contexto de la crisis política que atraviesa el país. 

Créditos: Difusión

En Huancavelica, mujeres activistas y organizaciones sociales también se movilizaron. Las participantes recorrieron las principales calles de la ciudad hasta llegar a la Plaza de Armas de Huancavelica, donde realizaron una concentración pública para visibilizar sus demandas. Durante la jornada, portaron carteles, instrumentos musicales y pancartas alusivas a la fecha, con mensajes que exigían el fin de la violencia contra las mujeres, mayor igualdad de derechos y el reconocimiento del papel de las mujeres en la defensa de sus comunidades.

Una ciudad fronteriza que alza la voz

En Tacna, lideresas de organizaciones sociales y juveniles difundieron un pronunciamiento público durante la jornada del 8 de marzo de 2026, donde reafirmaron la importancia de defender los derechos conquistados por las mujeres.

“Hoy, 8 de marzo, las mujeres, colectivas y organizaciones sociales de la ciudad de Tacna salimos nuevamente a las calles. Nos convoca la historia de lucha de quienes nos precedieron y la urgencia de defender los derechos conquistados frente a los intentos de retroceso”, señalaron.

El documento también subrayó la realidad particular de la ciudad fronteriza, marcada por el comercio, la migración y el tránsito constante entre países. En ese contexto, muchas mujeres enfrentan precarización laboral, discriminación y violencia, especialmente quienes trabajan en el comercio, el turismo, el transporte o la economía informal.

Las organizaciones recordaron además que el trabajo de cuidados sigue recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres, lo que limita sus oportunidades de acceso a empleo digno, educación y participación política.

Violencia estructural

Durante las movilizaciones, las manifestantes también denunciaron la persistencia de la violencia de género en el país. Según datos citados en el pronunciamiento leído en Tacna, en 2025 se registraron 133 feminicidios en Perú, lo que refleja la gravedad de esta problemática.

En la región Tacna, al menos seis feminicidios fueron reportados en 2025 y uno más en lo que va de 2026, dejando familias afectadas y niños en situación de orfandad.

Las organizaciones también señalaron que más de 770 casos de violencia contra mujeres fueron atendidos en establecimientos de salud de la región entre enero y septiembre de 2025, cifra que evidencia la magnitud de un problema que muchas veces permanece oculto.

“Estos crímenes no son hechos aislados; son la expresión más extrema de un sistema de violencia que empieza mucho antes con el control, el acoso, la violencia psicológica, económica y sexual”, indicaron las lideresas.

Foto: Mujeres organizadoras de la marcha en Tacna. Integrantes de diversas organizaciones sociales: Multisectorial de Mujeres de Tacna, Comunidad Arcoiris, AFEP, Femyarcoiris, Raíces, COREJU, entre otras. Créditos: Christian Salgado

En todas estas ciudades, las manifestaciones reunieron a mujeres de diversas generaciones y sectores sociales que marcharon para denunciar la violencia de género, exigir igualdad y rechazar cualquier intento de retroceso en los derechos conquistados. Las consignas feministas se repitieron en plazas, avenidas y espacios públicos del país, donde las participantes recordaron que el 8 de marzo no es una fecha de celebración sino de memoria, lucha y reivindicación política. Las movilizaciones también incluyeron intervenciones artísticas, lectura de pronunciamientos colectivos y actividades culturales que reflejaron la diversidad de expresiones del movimiento feminista en el Perú. 

En Iquitos, en la región Loreto, las conmemoraciones por el 8M también se expresaron a través del arte y la creación colectiva. El Encuentro Teatral de Mujeres Amazónicas 2026, organizado por la agrupación Casita Teatrera, reunió durante tres días a mujeres de distintas trayectorias para explorar la memoria, el territorio y la identidad desde el teatro. A través de ejercicios corporales, trabajo de voz y espacios de diálogo, las participantes construyeron un ambiente de confianza y sororidad que permitió compartir historias propias y miradas desde la Amazonía. El proceso culminó con una muestra escénica abierta, donde el arte se convirtió en una herramienta para honrar el legado de las mujeres luchadoras y fortalecer las voces colectivas de las mujeres amazónicas. 

En otras ciudades del país, diversas organizaciones sociales conformadas por mujeres también se pronunciaron por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En Mórrope, Lambayeque, la Asociación Mujeres Unidas Somos Una Sola Fuerza (AMUSFU) señaló en sus redes sociales: “Hoy levantamos nuestra voz para recordar que las mujeres somos valientes, trabajadoras y capaces de lograr grandes cambios cuando estamos unidas”. Por su lado, en Cajamarca, las Rondas Campesinas Femeninas de Llushcapampa expresaron:  “reafirmamos nuestro valor colectivo a través de la soberanía alimentaria, compartiendo los frutos de nuestra tierra como un acto de resistencia y cuidado mutuo” y demandaron una Asamblea Constituyente. 

Exigencias al Estado

Las manifestantes coincidieron en que la respuesta estatal debe ir más allá de la atención posterior a los casos de violencia. En ese sentido, exigieron políticas de prevención primaria, que incluyan educación en igualdad, programas comunitarios, formación en masculinidades no violentas y presupuestos adecuados para la prevención.

En Tacna, el pronunciamiento también cuestionó la instrumentalización política del 8 de marzo y criticó decisiones de autoridades locales que, según señalaron las organizaciones, limitaron las actividades culturales previstas para el cierre de la jornada.  

Una lucha global

Las movilizaciones también expresaron solidaridad con mujeres y niñas en contextos de violencia en otras partes del mundo. Durante la lectura del pronunciamiento se recordó el reciente bombardeo contra una escuela de niñas en Irán, donde cerca de 180 estudiantes murieron, un hecho condenado internacionalmente.

“Las niñas asesinadas tenían mochilas, cuadernos y sueños. Su muerte nos recuerda que la violencia contra mujeres y niñas no conoce fronteras”, señalaron.

Marchar por las que están y por las que vendrán

Las manifestaciones del 8M cerraron con un mensaje colectivo que resonó en las calles de distintas ciudades del país.

“Hoy marchamos por las que están, por las que ya no están y por las que vendrán. Marchamos porque nuestros derechos no son concesiones: son conquistas históricas”.

Desde Tacna hasta Loreto, las voces feministas coincidieron en una consigna compartida: la igualdad y la vida libre de violencia siguen siendo demandas urgentes en el Perú.

“Porque cuando las mujeres avanzamos, avanza la sociedad. Porque ni violencias ni retrocesos: nuestros derechos no se negocian”. 

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