Christian Alvarado fue asesinado durante un conflicto social y desde hace 10 años su caso permanece impune. Un testigo sindica a un policía de haberle disparado, pero este fue absuelto por segunda vez.

Por Malú Ramahí, corresponsal en Piura

El lunes 17 de octubre el Quinto Juzgado Unipersonal de Piura realizó la lectura de sentencia que confirma la absolución del suboficial PNP Juan Carlos Calle Córdova, acusado de haber asesinado a Christian Alvarado, un joven pescador que el 27 de marzo de 2012 falleció tras recibir un disparo de bala durante una protesta. El hecho sucedió en las manifestaciones contra el ingreso de la empresa extractiva Savia al mar de Sechura en Piura, en el denominado «Sechurazo».

Cabe señalar que este es el segundo proceso donde Calle Córdova es imputado por la muerte de Alvarado. Sin embargo, en el 2012 fue la primera vez que lo acusaron de haber asesinado al joven sechurano y en el 2018 terminó siendo absuelto por el Juzgado Penal de Sechura.

Christian tenía 24 años y muchos sueños por cumplir cuando fue asesinado. Era el segundo día de protestas contra la insistencia de la empresa Savia y él, junto con sus compañeros, decidieron bloquear uno de los puentes principales de Sechura.

Jeferson Litano Solano, uno de los testigos del caso presentado por la Fiscalía, aseguró haber visto el momento en el que Christian cae gravemente herido por un disparo de bala. Él recuerda cómo inició la brutal represión contra los manifestantes.

“Cuando se da la orden de liberar el puente, fue ahí cuando empezó el enfrentamiento de los policías y pescadores. Todo empieza cuando un helicóptero empieza a tirar bombas lacrimógenas hacia el puente y luego hace disparos contra los pescadores”, narra.

Muy cerca al puente, un grupo de entre 5 y 7 pescadores se refugiaron del ataque policial, en una caseta abandonada. Fue en ese momento que Christian intenta escapar de las balas, pero fue alcanzado por una cuando se encontraba de espaldas.

“Fui la última persona que Christian vio, a mí no me pueden engañar, estuvo a tres o cuatro metros delante mío. Al momento en el que Christian cae, lo primero que hicimos fue mirar al puente , porque seguían disparando, y el único efectivo policial [en referencia a Córdova Calle] que se encontraba con un arma grande, sin su casco, era el único que seguía disparando hacia la gente que estábamos escondidos en la casa abandonada», agrega el testigo Litano.

Para la investigación del caso, Litano Solano pasó por un proceso de identificación del supuesto implicado. “Es una injusticia, siento cólera, angustia, porque dejó hijos huérfanos muy pequeños. Son 10 años que una familia busca justicia, busca descansar de este penoso hecho”, mencionó a Wayka.

Según el Dictamen pericial de balística forense, se verificó que las heridas presentadas por el occiso se produjeron por una de calibre 7.62, compatible con el fusil AKM. De acuerdo a la defensa de Cristian Alvarado, esta arma habría sido la que se utilizó para dispararle a su patrocinado.

Es necesario precisar que durante la represión policial también falleció otro joven, Luis Felipe Guerrero García, pero su caso fue archivado.

DEFENSA DEL ACUSADO

Durante el juicio por la muerte de Christian Alvarado, el suboficial Calle Córdova se declaró inocente y aseguró haber tenido en su posesión un revólver Smith Wersson calibre 38 con el que solo hizo disparos disuasivos mientras se ubicaba detrás del personal de servicios especiales, quienes llegaron a reforzar la represión. Calle Córdova también negó haber estado sin su casco y también mencionó no haber tomado conocimiento de los dos fallecidos durante su jornada, según señala el documento del juicio que absolvió a Calle. Fueron siete los testigos que testificaron a favor del acusado, desvinculándolo de los hechos. Todos ellos eran policías.

Captura de la resolución que absuelve a Juan Carlos Calle Córdova

MÁS DE 10 AÑOS SIN JUSTICIA

Wayka también conversó con Leovina Alvarado Pintado, la compañera de Christian y madre de sus dos hijos, quien durante todos estos años de impunidad tuvo que asumir sola la crianza y sustento de su familia.

“Al principio, el proceso aquí en Sechura fue muy lento, porque lo postergaban, postergaban cada audiencia, cada citación, cada testimonio que tenían que dar. Cada vez las fechas eran más largas”, reclama Leovina.

Alvarado Pintado asegura que la ausencia de una sentencia que pueda dar con el culpable de la muerte de su esposo solo ha significado una motivación más para no desistir en abandonar su lucha.

Ella recuerda a Christian como un joven trabajador, dedicado a su familia y dispuesto a ayudar a sus compañeros. “Era el mejor padre. Sus hijos eran todo para él”, sentencia.

Familiares de Cristian Alvarado. Foto: CNDDHH.

APELARÁN FALLO

Paola Quispe, abogada encargada por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), señaló que existen varias pruebas que no fueron tomadas o presentadas durante el presente juicio. Una de ellas es la pericia de absorción atómica con la que habrían podido determinar si el disparo hecho con el fusil AKM fue realizado por el policía Calle Córdova.

“Hubo un testigo que vio los hechos, pero el problema es que no existe una vinculación directa del arma con el acusado. La policía tampoco entregó la relación de quiénes habían recibido ese fusil, se escondió esa información”, señaló a Wayka.

Finalmente, la abogada Quispe indicó que apelarán este fallo y exigirán que la CNDDHH pueda acceder a todo el material probatorio. Además, solicitarán que la Fiscalía Especializada de Derechos Humanos sea la que se encargue de este nuevo proceso.