Redacción Wayka

Alerta en el sector minero. El 27° informe del Observatorio de Conflictos Mineros, elaborado por las organizaciones Grufides, Fedepaz y CooperAcción, advierte sobre tres proyectos mineros en Piura y Arequipa, que prodrían reactivarse pese al rechazo de las poblaciones de las zonas de influencia directa. Se trata de los proyectos Río Blanco, El Algarrobo y Tía María.

En julio de este año y en plena crisis sanitaria, en la provincia de Espinar (Cusco) surgió el primer estallido social en el marco de la pandemia mundial. Las protestas contra la minera Antapaccay-Glencore se dieron en reclamo a un bono universal de mil soles para cada familia de la provincia, con el fin de palear la crisis económica.

A puertas de una segunda ola de COVID – 19 en el país, el Observatorio de Conflictos Mineros alerta -en su último informe- de tres proyectos mineros suspendidos por el masivo rechazo social que están a punto de reactivarse. Uno de ellos es el proyecto Río Blanco (Piura), a cargo de las empresas Zijing (45%), Tongling Non-Ferrous Metals Group (35%) y Xiamen C&D Ltd (20%).

Rondas campesinas reunidas en la plaza de Ayabaca en contra del proyecto Río Blanco. Foto: Cutivalú.

En 2007 se inició un proceso de consulta ciudadana en las provincias de Huancabamba y Ayabaca en la región Piura, donde la población puso en evidencia su rechazo a Río Blanco. Desde entonces diversas localidades de ambas provincias están en contra del proyecto. Hasta el momento, Río Blanco tampoco cuenta con un Estudio de Impacto Ambiental aprobado por el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE).

El Observatorio de Conflictos Mineros señala que el Ministerio de Energía y Minas comunicó a los alcaldes de los distritos de Carmen de la Frontera y Huancabamba sobre una resolución que actualiza el plan de rehabilitación del proyecto de exploración en Río Blanco. A la par, el informe advierte que “la empresa china ha venido intentando ingresar al territorio de las comunidades con ofrecimientos de apoyo para la población”.

El Algarrobo del distrito de Tambogrande (Piura) y Tía María en la provincia de Islay (Arequipa) son los otros dos proyectos que estarían avanzando hacia el reinicio de sus actividades. En Islay, pese al rechazo de los agricultores, los voceros de Southern Perú han insistido en mantener vigente su objetivo de sacar adelante el proyecto.

Foto: Zenaida Condori.

“Los problemas históricos que tenemos con las actividades mineras y sus impactos ambientales no cesan en la pandemia, mas bien se profundizan cuando el país decide reactivarse, y nuevamente hacerlo bajo este modelo (…) para aún darles más flexibilidad (…) y eso la gente lo percibe como una amenaza, no se han solucionado los problemas de relacionamiento de las grandes mineras y las comunidades”, dijo la presidenta del Congreso, Mirtha Vásquez, en el foro ‘Conflictos sociales en tiempos de crisis política’.  

Por su parte, la excongresista Marisa Glave alertó que durante la pandemia se modificaron normas con el fin de reducir los requisitos para la exploración minera. “Una empresa que hoy tiene dos yacimientos en un mismo territorio ya no presenta dos estudios de impacto ambiental, sino que presenta uno y se hace una ligera modificación para considerar el segundo”, dijo Glave.