Dirigentes de la región señalan que ya no pueden adquirir fertilizantes porque el precio de la bolsa de urea se disparó de S/ 60 a S/ 230. También exigen al gobierno que cumpla con la segunda reforma agraria

Por Malú Ramahí, corresponsal en Piura

Desde la madrugada del lunes 18 de julio, diversos gremios de agricultores de Piura acatan un paro nacional de 48 horas para exigir al Gobierno la adquisición de fertilizantes y mejoras en el sector agrario. Los agricultores reclaman también el cumplimiento de la segunda reforma agraria, promesa de campaña del presidente Pedro Castillo.

Los agricultores han bloqueado hasta el momento, un total de 6 vías, entre las que se encuentra la carretera Piura – Catacaos – Chiclayo, en el piquete principal en cruce El Trébol, la carretera Piura – Sullana, a la altura del desvió a Curumuy y zonas como Las Mercedes, Pajaritos, y la carretera Sullana – Tambogrande, así como la altura de Piquete del kilómetro 13, desvió Valle Hermoso.

FERTILIZANTES Y SEGUNDA REFORMA AGRARIA

En una entrevista para Wayka, Eugenio Sosa, presidente de la comisión de usuarios de Palo Parado de Bajo Piura, señala que los altos precios de fertilizantes afectaron económicamente a los agricultores, quienes ya no pueden seguir adquiriendo la urea por su cuenta. Como se conoce la urea es uno de los fertilizantes más populares para los agricultores.

Sosa explica que el precio de una bolsa de urea de 50 kilos ha pasado de S/ 65 soles a S/ 230. Esto ha impactado negativamente a la producción de sus productos, sobre todo del arroz; uno de los principales alimentos que conforman la canasta básica familiar.

“El total que teníamos para cosechar eran 100 sacos por media hectárea. Ahora hemos cosechado 45 sacos por media hectárea. Los monopolios de los molineros nos vienen comprando a 70 soles el saco de 50 kilos. ¿Cómo es posible? El saco de arroz nos lo compraban a 50 soles, pero la urea estaba a 60, eran 10 soles de diferencia, y ahora no es viable”, recalca. 

Eugenio Sosa también expresa su molestia por las promesas hechas por el presidente Pedro Castillo con respecto a la Segunda Reforma Agraria, ya que, según manifestó, no se ha avanzado en las mejoras para la mayoría de agricultores.

“Cuando están en el poder, se olvidan de nosotros. Eso es un abuso. Ya no tenemos confianza en nadie. Un gobierno, tres gobiernos, y nunca han apuntado a la agricultura. Es por eso que estamos en pie de lucha y seguiremos hasta que se nos escuche. Ya es tiempo de que se acuerden de los agricultores. La pobreza ya nos agobió”, mencionó.

Por otro lado, el presidente del gremio de agricultores del Centro Poblado Cumbibira, Germán Chero Chero, hizo un pedido al gobierno para que la entrega de fertilizantes se distribuya a través de las juntas y comisiones de usuarios de agua. El dirigente mencionó que poseen los padrones completos de los agricultores en la región.

Chero teme que el gobierno designe a las municipalidades para la distribución de los fertilizantes, ya que considera que podrían realizar desvíos y entregas a personas ajenas a la población empadronada de agricultores. “Los fertilizantes tienen que llegar directamente a las comisiones y juntas de usuarios”, puntualizó.

Sobre la Segunda  Reforma Agraria, el dirigente espera que los compromisos se hagan realidad. “Hasta la fecha no se está cumpliendo. Solo son promesas y promesas. Somos los agricultores quienes cosechamos el producto que va directamente a los mercados de nuestro país. Los afectados van a ser  la población y nosotros como agricultores”. 

ACCESO A CRÉDITOS

Asimismo, Germán Chero y Eugenio Sosa señala que muchos de sus colegas han quedado endeudados por la crisis que atraviesan. Ellos piden un fondo de reserva para los agricultores que pueda darse a través de AgroBanco y el acceso a préstamos. “Muchas veces los agricultores prestan a terceras personas que por lo general cobran intereses muy elevados”, advirtió Chero Chero.

Los agricultores aseguran que continuaran el paro si sus demandas no son escuchadas por el gobierno, y más aún, si no se dictan medidas para mitigar las consecuencias de la crisis que atraviesa el sector agrario.