Alertan riesgo en Loma Amarilla por proyecto turístico de alcalde de Surco Carlos Bruce

Vecinos señalan que municipalidad no ha presentado estudio de impacto ambiental ante las modificaciones que pretenden realizar en la Loma Amarilla. Temen que suceda lo mismo que en la playa La Herradura.

La Loma Amarilla se ha convertido en un espacio de disputa entre vecinos que buscan preservar el área natural del ‘pulmón de Lima’ y la Municipalidad de Surco, que insiste en realizar obras que podrían convertir el lugar en un punto turístico. Es decir, pasar de ser un parque ecológico a un parque ecoturístico. 

En octubre de 2024, la municipalidad de Surco, encabezada por Carlos Bruce, presentó el proyecto, que según detallan los vecinos, ha ido modificándose. La información, sin embargo, ha sido escasa y poco accesible. Manifiestan que no encuentran avisos sobre las modificaciones que ejecutarían en la página web de la municipalidad u otros medios de acceso público. 

“Hay un proyecto de la municipalidad en el que quieren reducir más espacios de la Loma Amarilla. Hemos tenido reuniones desde octubre en las que han ido modificando la propuesta por insistencia de los vecinos, porque querían volverlo en un parque turístico y eso altera el ecosistema por la cantidad de gente, el ruido e incluso querían poner algunos comercios”, apunta Diana Cabrera López, vecina del lugar. 

En los últimos años, cuenta Cabrera, el área natural de las lomas ha ido decreciendo no solo en tamaño, sino también en la flora y fauna que habita el lugar. Las flores de amancaes, que daban el característico color amarillo, cada vez son más escasas, misma situación que pasa con las aves migratorias que realizan paradas por el lugar. 

“Lo primero que dice la municipalidad es que no va a tocar la loma ni sus alrededores, pero sí la están interviniendo. Al inicio querían poner juegos para niños, una veterinaria, una biblioteca y quioscos. En la última reunión que tuvimos, Arturo Bobbio (vocero municipal) presentó un proyecto diferente y quería darnos a entender que nos habían estado malinformando, pero en las reuniones han ido modificando por lo que han dicho los vecinos”, afirma Diana Cabrera, quien junto a un grupo de vecinos se ha autoconvocado para la preservación del ecosistema de la Loma Amarilla.  

Incluso afirman que los cambios se empezaron a observar cuando implementaron una zona de gimnasio, ya que el flujo de personas incrementó. También cuando llevaron a un número significativo de gatos -como en el Parque Kennedy-, que influyó negativamente en el porcentaje de aves del lugar. 

“La Loma, al ser un parque ecológico, sufriría enormemente con la afluencia del público, el exceso de personas, su presencia y actividades, acompañados de la bulla característica, que alejaría a las aves, viéndose estas despojadas de su morada y punto de descanso. Esto trae una reacción en cadena en el ecosistema de la zona”, suscriben los vecinos en un comunicado. 

Resaltan, además, que no están en contra del mantenimiento de la Loma Amarilla, pues se necesita un riego tecnificado, iluminación y mayor seguridad para su adecuada preservación. Lo que temen es que haya una mala intervención del espacio y ocurra como en la playa La Herradura, en Chorrillos, en el que una gestión municipal ocasionó la alteración del ecosistema marino. 

Cabe resaltar que la Loma Amarilla es un espacio de 4500 metros cuadrados que alberga alrededor de 34 especies de aves y 25 especies de árboles que podrían verse en riesgo. 

La Municipalidad de Surco, por su parte, niega que el objetivo sea poner más cemento en el lugar, sino que afirman querer “recuperar más espacio para la naturaleza». 

Ello ha sido refrendado por los vecinos, quienes han sido informados en juntas vecinales que se incorporarán juegos para niños y quioscos. Además, señalan que cuando la Municipalidad se refiere a incrementar las áreas verdes, piensan en pasto, pero las lomas no están cubiertas de pasto, sino otro tipo de vegetación. 

Tras las demandas públicas de los vecinos, la municipalidad parece haber cambiado de parecer, aunque los surcanos se muestran desconfiados. “En la última reunión han quedado en que no se van a poner juegos, que van a llamar a las instituciones adecuadas para un estudio de impacto ambiental. Están variando las versiones y no sabemos qué es lo que realmente harán”, advierten. 

Por ello, exigen que la Municipalidad de Surco no ejecute ningún proyecto que convierta la Loma Amarilla en un punto turístico con objetivos comerciales, sino que preserve esta área natural para que con el tiempo se incrementen las áreas verdes.

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