Luis Simeón, presidente de la Comisión de Transportes del Congreso, presentó otro proyecto de ley para formalizar el servicio de autos colectivos. En junio, el Ejecutivo observó una norma similar. Empresas de transporte interprovincial también se oponen.

Redacción Wayka

Este mes el congresista Luis Simeón (Acción Popular) presentó otro proyecto a favor de formalizar el servicio de colectivos (minivanes) en transporte interprovincial e interregional a nivel nacional, con excepción de Lima y Callao.

La iniciativa dispone que la Superintendencia de Transporte Terrestre de Carga y Mercancías (Sutran) establezca un registro de las empresas que brindan el servicio de transporte en automóviles colectivos. Además, considera una vigencia de cuatro años que podrían ser prorrogados.

Como se recuerda, en mayo el Congreso de la República aprobó una ley que también apunta a la formalización de los colectivos. Esta recibió observaciones del Ejecutivo, al considerar que el servicio con dichos vehículos tenían consecuencias negativas para «la seguridad de los usuarios, la accidentabilidad, la congestión y el medio ambiente».

Sin embargo, la Comisión de Transportes -que preside el congresista Luis Simeón– recomendó desestimar las observaciones e insistir con la ley. La norma sería discutida nuevamente en el Pleno, algo que han solicitado congresistas de Frepap y Podemos Perú este mes.

Reclaman falta de sustento técnico

La Asociación de Empresas de Transporte Interprovincial de Pasajeros se manifestó en contra de las propuestas de Simeón, autodenominado «la voz de los colectiveros». Consideran que estas carecen de sustento legal y técnico, además que ignoran la opinión de autoridades del sector.

«Toda la población ha sido testigo de la falta de control en las carreteras y la irresponsabilidad con la que muchos transportistas informales se trasladaban por el país, sin respetar los protocolos contra la pandemia del Covid-19», indicó Martín Ojeda, representante del gremio. Además, resaltó que con proyectos como las de Luis Simeón, el Congreso avalaba «leyes para beneficios particulares».