Parlamentario Alejandro Muñante se comprometió con ayudar al Seminario Evangélico de Lima (SEL) para que vuelvan a operar, a pesar de que Sunedu les denegó la licencia tras hallar que no ofrecen servicio de calidad.

Por Nicol León

El pasado viernes 15 de octubre, durante la semana de representación, el congresista de Renovación Popular Alejandro Muñante se reunió con miembros de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP) y de la institución Seminario Evangélico de Lima (SEL).

Los voceros de ambas entidades pidieron al parlamentario que presente una iniciativa legislativa para que puedan volver a ofrecer sus programas de «teología desde la cosmovisión evangélica», que fue «reconocida por disposición complementaria en la ley de libertad religiosa».

Esta ley fue publicada en 2010. En sus disposiciones complementarias se precisa que el SEL forma parte del sistema universitario. También se indica que esta entidad posee los mismos derechos y deberes de las universidades.

Por ello, el Seminario Evangélico de Lima funcionó como universidad hasta que la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) le denegó la licencia institucional, tras hallar 11 evidencias de que no ofrecen un servicio de calidad.

Los voceros de SEL y UNICEP señalaron al congresista Muñante que la decisión de Sunedu «va en contra de la tolerancia, del impulso de la diversidad que el Estado pregona».

Sin embargo, Sunedu explicó que denegaron la licencia al SEL porque no demostraron que cumplen con las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) establecidas en la Ley Universitaria, lo que perjudicaba a sus 357 estudiantes.

«Al requerírsele un plan de adecuación para subsanar las observaciones detectadas en la primera etapa de evaluación, la universidad no consideró actividades pertinentes ni todas las necesarias para subsanarlas, omitiendo para alguna de estas incluso el presupuesto necesario para ejecutarlas», comunicó Sunedu.

La entidad fiscalizadora halló que los docentes del SEL no tenían experiencia para enseñar antes de que entre en vigencia la Ley Universitaria. Los profesores dedicados a investigar no tenían experiencia en esta materia ni contaban con horas para investigar.

El Seminario Evangélico de Lima tampoco precisaba sanciones en su código de ética, ni tenían una política institucional antiplagio.

Sunedu también encontró que el personal encargado de los servicios de salud no cumplía con el perfil requerido. Asimismo, detectaron inconsistencias en su presupuesto. En ese sentido, el SEL no podía garantizar que iba a seguir ofreciendo servicios sociales, de salud, de seguridad y deportivos.

Tras analizar los estados financieros del SEL, Sunedu concluyó que los servicios educativos que ofrecían causaron pérdidas y falta de liquidez. Estos hechos prueban que el centro evangélico carece de sostenibilidad. También demostró que no iban a poder adaptarse a las condiciones de calidad requeridas por Sunedu.

Pese a estas razones, el parlamentario Muñante se comprometió a conversar con otros parlamentarios para «adoptar acciones» que permitan que el SEL continúe operando sin licencia de Sunedu. También envió un oficio a Sunedu para informar las demandas del SEL y UNICEP.

Recordemos que uno de los líderes de la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP) es el pastor Rodolfo González, seguidor de la excandidata presidencial Keiko Fujimori, que en un audio difundido por el diario La República se le escuchó decir: «Si encuentran a dos mujeres teniendo sexo, maten a las dos. Si encuentran a una mujer teniendo sexo con un animal, mátenla a ella y maten al animal, sea un perro o cualquier otro animal, en el nombre de Jesús. Hay poder en Jesús y en la sangre de Cristo».