El Proyecto de Ley n° 2848 fue rechazado en la Comisión de Defensa Nacional con solo 3 votos en contra y 7 abstenciones, por lo que será revisado nuevamente en la siguiente sesión programada.

Este lunes 21 de noviembre se rechazó el Proyecto de Ley n° 2848, Ley que regula la calidad migratoria de ciudadanos extranjeros en el marco de la seguridad ciudadana y lucha contra la violencia de la mujer, durante la sesión de la comisión de Defensa Nacional con 3 votos a favor, 3 votos en contra y 7 abstenciones.

El citado proyecto de ley tiene como objetivo garantizar la seguridad ciudadana y promover el respeto irrestricto de los derechos fundamentales de los ciudadanos extranjeros que se encuentran en el país. Además, propone en su artículo 3 conceder la amnistía de las multas relacionadas con sanciones por irregularidad migratoria. 

La repercusión de las multas 

En agosto del año 2021 se levantó la suspensión de plazos y multas otorgadas durante el periodo de confinamiento. Debido a ello, a partir de los 10 días de la publicación de la resolución, aquellos ciudadanos extranjeros que tuvieran exceso de permanencia, tendrían que pagar como multa el 1% de una UIT diariamente, lo que equivale aproximadamente a 44 soles diarios. 

Dicha situación ha dejado en un estado vulnerable a un gran porcentaje de extranjeros que vieron su estatus migratorio afectado durante la pandemia por la COVID -19. Según lo mencionado por Nancy Arellano, representante de la organización Veneactiva, durante el 2020 hubo una alta tasa de desempleo que afectó a la población migrante en el país, lo que supuso un inconveniente para la actualización de la situación migratoria de muchos extranjeros. 

“Si tú no presentas un contrato laboral que sustente la renovación de tu expediente, no puedes prorrogar tu calidad migratoria. En medio de la pandemia, muchas personas perdieron sus empleos, y estas personas, además de perder el empleo empezaron a computar una multa diaria que supera la remuneración mínima vital. En una población donde los ingresos son menores que el promedio (se calcula que hay un ingreso de los migrantes 30% por debajo del mercado) se han visto imposibilitados de asumir esas multas. Además tenían que priorizar en ese momento vivienda, alimentación”, comentó Arellano. 

Adicionalmente, la representante de Veneactiva señaló que esa situación mantiene a los migrantes en un círculo vicioso, ya que les es imposible solicitar la renovación de su calidad migratoria si no hacen el pago de las multas, pero además, tienen que cumplir con los requisitos según su estatus migratorio: “Los trabajadores, por ejemplo, quedan en un limbo, porque si no tienen renovada la calidad migratoria no pueden firmar contrato. Sin la firma de contrato no se puede apelar a la actualización de la calidad migratoria, y sin un trabajo formal es difícil que el pago que perciben alcance para cubrir alimentación, salud, vivienda y multas”, señaló. 

Rosario Grados, representante de la organización Amnistía Internacional, también alertó que “la gente, al no poder tener una regularización permanece en el ámbito de la informalidad, no termina de insertarse en un mercado que le facilite derechos, o que pueda gozar de ciertas posibilidades para seguir aportando al país. Entonces si no tiene acceso a derechos se somete a explotación, a pagos por debajo del mercado y en el caso de las mujeres incluso a condicionamientos a través de favores sexuales”. 

Un proceso revictimizante

La calidad migratoria relacionada con los trabajadores no es la única forma de conseguir la residencia regular en el país. Existen diversos tipos de calidad migratoria, entre ellos la calidad migratoria humanitaria, que es otorgada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, y que, contempla a poblaciones vulnerables como las mujeres que sufren violencia basada en género. Sin embargo, ellas no tampoco están libres de que se les computen multas. 

“Estas multas no discriminan el tipo de calidad migratoria. Por ejemplo, una víctima de violencia basada en género, que tiene calidad especial, también computa multa. Uno de los casos más relevantes, y aclaro que en estos momentos migraciones está en una revisión de directiva de vulnerabilidad, pero la práctica ha sido que, por ejemplo la víctima de violencia basada en género tiene que demostrar todos los años que alguien la está golpeando. O sea si tú no tienes una nueva denuncia para renovar esa calidad, la calidad especial por vulnerabilidad, pierdes la calidad migratoria. Pero, además, si no tienes cómo presentar que hay una nueva agresión empiezas a computar multa”, señaló Arellano.