Escribe Bruce Valladares.

Hay una idea arraigada sobre el gobierno de Fujimori. Se cree que, pese a las violaciones de derechos humanos y corrupción a todo nivel, se logró todo un éxito al poner las bases de un nuevo modelo económico en el país. Sin embargo, existe literatura e investigaciones del caso que aclaran este tipo de afirmaciones con poco sustento. A continuación, algunas apreciaciones al respecto y que se lea hasta la Diroes.

1. Retorno al pasado. Con diferencias propias, Fujimori instauró un modelo que en esencia repetía la dinámica de los boom exportadores del siglo pasado: un crecimiento altamente dependiente del capital externo, sin una economía diversificada. Con el frenazo chino de los últimos años esta excesiva dependencia nos explotó en la cara.

2. Déficit comercial permanente. En otras palabras, durante toda la década de los 90, comprábamos más de lo que vendíamos, lo que se tradujo en un mayor endeudamiento.

3. Política anti industrial. Fujimori desprotegió a los productores nacionales. Muchos quebraron por el aumento de sus costos frente a la apertura comercial indiscriminada. Como dice Jiménez, la reinserción del país a la economía internacional fue al revés. Y esa factura la sigue pagando nuestro parque raído parque industrial.

4. PBI. Los únicos periodos de crecimiento se dieron durante los años 1993, 1994, 1995 y 1997. El resto del tiempo se registró una recesión agravada con la crisis financiera asiática del 97. Luego, como se sabe, el PBI subió principalmente por la impresionante demanda externa de nuestros minerales por parte de China.

5. Informalidad y desempleo. Las normas antilaborales permitieron que las empresas reduzcan sus costos a través de la reducción de sus planillas. La consecuencia directa fue un incremento de la informalidad del 52,0% en 1990 a 56,9% en 1997. Ahora, con el mismo modelo, según el INEI pasa del 60%.

La crisis institucional y el clientelismo fujimorista agravaron la desigualdad en la distribución de la riqueza.

La crisis institucional y el clientelismo fujimorista agravaron la desigualdad en la distribución de la riqueza. (Foto: La República).

6. Salarios congelados. El salario mínimo vital (la remuneración) se congeló desde 1991 hasta 1995, mientras que los salarios reales (ligados al índice o variación de precios) se estancaron al mismo nivel que teníamos en 1989. Con el modelo vigente, la pérdida del valor relativo de los salarios en la economía bajó en los últimos 25 años de 30 a 21% del PBI favoreciendo la acumulación de los grandes empresarios.

7. Cholo barato. Fujimori trajo con fuerza la subcontratación laboral que hasta ahora afecta principalmente a los jóvenes. Se permitió que los empleadores contraten practicantes a bajo costo, con el pretexto de la formación laboral juvenil. Esta filosofía sigue vigente.

8. Pobreza y desigualdad. El debilitamiento de los sindicatos y la política de exoneraciones tributarias favorecieron -y siguen favoreciendo- básicamente a los grupos de poder económico, en desmedro de las grandes mayorías. Solo en el año 1995 el 53% de los peruanos se encontraba en situación de pobreza. Esa cifra aumentó a más del 54% para cuando Fujimori decidió dejar su ruina fugando del país. No profundizaremos en los indicadores de pobreza porque según el INEI -al 2014- con gastar más de 293 soles al mes una persona dejaba «estadísticamente» de ser pobre.

Por las razones expuestas el paradigma fujimorista que asentó el modelo que aún persiste no solo dejó pasar una oportunidad histórica (más) de un impresionante boom externo (esta vez de los minerales) sino que sigue mellando a millones de trabajadores y sus familias que no pueden vivir dignamente ni hacer respetar plenamente sus derechos.

Fuentes:
(http://biblioteca.clacso.edu.ar/…/gt/20101003020…/8cap07.pdf)
(http://revistas.pucp.edu.pe/index.p…/economia/article/…/1162)
(http://www.bajolalupa.org/04/06_tex.html)