Esta semana, la nueva ministra de Salud, Zulema Tomás, afirmó en un programa radial de entrevistas que no tenía ninguna denuncia en su contra. Obvió decir que en 2008 fue denunciada por un caso de grave negligencia.

Por Alvaro Meneses
Fotografías: Juan Zapata
Videos: Gabriela Modesto

La flamante titular del Ministerio de Salud, Zulema Tomás Gonzáles, figuró entre los altos cargos del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña, como responsable del caso de 22 menores que contrajeron la hepatitis B, en 2008. Al menos 9 de los afectados fallecieron.

La señora Benelli Meza, madre de uno de los afectados, la recuerda hasta hoy.

Benelli Meza llegó al hospital de Breña en 2008, desde la ciudad de Tingo María, con su hijo de dos meses, S.R.M, quien nació con una malformación: debajo de la piel, era perceptible que la médula se le salía de la columna vertebral. Por esos días, luego de unos exámenes médicos, Meza se enteró que su hijo había contraído hepatitis B. “No se preocupe, es algo intrahospitalario”, le explicó una enfermera.

Benelli Meza, madre del paciente S.R.M, paciente contagiado de hepatits B en 2008.

La respuesta de la doctora Zulema Tomás, entonces integrante de la Dirección Ejecutiva de Investigación, Docencia y Atención Especializada en Cirugía del Niño y Adolescente, fue más decepcionante para Benelli Meza. “Usted viene de la selva, las mujeres de la selva se dedican a esos ‘trabajitos’ y así infectan a sus hijos”, fueron las palabras que oyó Meza de Zulema Tomás cuando fue a reclamarle.

La señora Flor Tanta, cuya hija N.G.T nacida con espina bífida también fue contagiada de hepatitis B, confirma a Wayka que recibió el mismo tono de respuesta de Tomás. «Ella no ha sido para nosotros una buena persona, no buscaba darnos una buena explicación, nos ha tratado de prostitutas para arriba, decía que así son ustedes los de la selva», recuerda.

Flor Tanta, madre de N.G.T, una de las 22 personas contagiadas de hepatitis B dentro del Hospital del Niño de Breña.

En total fueron 22 los niños contagiados. Luego de una auditoría interna que revisó las historias clínicas de los pacientes afectados, el entonces ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, concedió a las víctimas cobertura vitalicia del Seguro Integral de Salud (SIS), mediante la Resolución Ministerial 568 que reconoce textualmente que los niños fueron contagiados dentro del INSN.

“Lamento muchísimo lo sucedido (…), pero, lamentablemente, esto se debe a 50 años de abandono en los cuales no se ha invertido en hospitales”, declaró Garrido Lecca ante lo ocurrido. Para entonces, un informe de la Dirección de Salud (DISA) reportó que 418 ciudadanos adquirieron infecciones en hospitales en 2007.

De los 22 niños afectados, 19 familias denunciaron penalmente a la doctora Tomás y a otros 13 altos funcionarios del INSN por el presunto delito de propagación culposa de enfermedades peligrosas o contagiosas. La demanda fue finalmente archivada.

Denuncia penal que incluyó a la actual ministra Zulema Tomás en el contagio de hepatitis B a 22 niños pacientes del Hospital del Niño de Breña.

El 17 de agosto de 2010, el mismo grupo de padres también presentó una demanda civil contra el Ministerio de Salud y el INSN, caso que hasta la fecha no se resuelve debido a que los abogados del Minsa piden que se realicen peritajes médicos.

Para el abogado de los padres agrupados, Juan Prada Ontón, la contraparte pretende verificar algo que ya se comprobó en 2008 precisamente después de una auditoría interna. “Ya se verificó, ya se comprobó, ya se analizó todos los daños ocasionados, por eso que es salió la resolución ministerial, de otro modo no hubiera sido así”, sostuvo Ontón.

Resolución Ministerial 568 emitida por el exministro de Salud, Hernán Garrido Lecca que reconoce los daños contra 19 pacientes contagiados de hepatitis B.

Enrique Aguilar Alvarado, cuyo hijo también fue contagiado por hepatitis, demandó por su parte al Minsa y al INSN por el mismo motivo. Su caso fue resuelto a su favor: el Estado deberá indemnizarlo.

Para el abogado Juan Prada, quien también preside la asociación civil Justicia en Salud, la ministra Tomás sí tuvo un grado de responsabilidad. “No habrá sido una responsable directa, pero ha tenido la obligación de abrir un proceso administrativo en contra de los funcionarios responsables de la infección de estos menores y aparentemente no lo ha hecho”, precisó Prada.

La larga lucha

Nueve años después de ser denunciada por el grupo de padres de los niños afectados, Zulema Tomás se dedicó a negarles el acceso a la salud desde su nuevo puesto como directora del INS del Niño en San Borja, cargo que asumió en 2015, de acuerdo con los testimonios recogidos por Wayka.

Desde Tingo María, Benelli Meza y su hijo fueron derivados en 2017 al consultorio del traumatólogo José Campos, del INSN de San Borja. El doctor Campos tenía todo listo para operar al niño. Sin embargo, repentinamente se canceló la intervención. Benelli Meza recordó que poco antes, Danny Campos Sánchez, otro  facultativo del centro, le preguntó: “Usted es la de Breña, ¿no?”.

Días después, al contactarse con el traumatólogo José Campos, este le reveló: “Yo no sé qué problema tiene usted con la doctora Tomás, pero yo no la puedo ayudar, no sé qué le hizo usted”. Entonces Benelli Meza le relató que la había denunciado penalmente en 2008 por el caso de hepatitis.

Con los antecedentes sobre la mesa, el doctor Campos decidió planificar una solución para Benelli Meza. “Vuelve a tu ciudad, te pides una referencia directa al INSN y vienes. Te pones gorra, pañuelo, que no te reconozcan. Que algún familiar tuyo saque cita para tu hijo y yo te voy a atender”.

Meza siguió las instrucciones y su hijo llegó a estar en la lista de espera de operaciones. “Y cuando pusieron el nombre de mi hijo en el pizarrón, despidieron a Campos”, dijo la madre del menor.

En comunicación con Wayka, el doctor Campos confirmó la versión de Benelli. Zulema Tomás y Antonio Zopfi Rubio (actual director del INSN de San Borja) le ordenaron no atender a Benelli.

Sin embargo, la separación de Campos del INSN de San Borja ha dejado en el aire a una fila de pacientes con malformaciones que esperaban ser operados por él. El paciente de escoliosis de iniciales G.V (17) es uno de ellos.

Su madre, Rosa Tipe Carrasco, asume la voz de su hijo. “Hemos llegado al Hospital del Niño muchos padres, más de cien, y cada día somos más, en busca de una solución, una cirugía (…) Es injusto que, mi hijo necesitando una cirugía, no pueda operarse”.

Luis Huarote Mayuri es otro de los padres de los niños que quedaron sin operarse. Su hijo de iniciales J..H sufre de escoliosis y neurofibromatosis. “La respuesta que dan que dicen que el doctor está inhabilitado de trabajar, que está con un proceso, una denuncia tiene que le han hecho en el hospital (…) Cosa que no es cierta porque nosotros hemos ido a averiguar y nada, no hay nada, no hay denuncia, nada”, recuerda Luis.

La misma versión recibió Sonia Cumpa, madre de A.P, un paciente de escoliosis y neurofibromatosis. “Han dicho que el doctor no puede seguir operando, que está inhabilitado, cosa que es mentira”. 

Wayka intentó comunicarse con la ministra Zulema Tomás para que de su versión de los hechos, pero hasta el cierre de este reportaje no ha respondido. Fuentes del Ministerio de Salud opinaron que la denuncia penal mencionada no merecía explicación por tratarse de una demanda archivada. Los testimonios contra ella, por el contrario, creen que sí.