Elección del nuevo jefe de la ONPE genera alertas por posible proceso exprés y falta de garantías
La reciente convocatoria de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) para elegir al nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha encendido alarmas en sectores jurídicos y ciudadanos. Diversas voces advierten que el proceso podría resolverse en pocas semanas, incluso antes de la segunda vuelta presidencial prevista para el 7 de junio.
La abogada Cruz Silva, del IDL, cuestionó que una designación de esta magnitud se realice en un contexto de desconfianza institucional y con una JNJ que, según indicó, no ofrece garantías mínimas de imparcialidad.
“Haciendo los cálculos, se podría tener a un nuevo jefe de la ONPE días antes o una o dos semanas antes del 7 de junio. Estaríamos hablando de una autoridad electoral designada en pleno proceso decisivo”, señaló.
Actualmente, la ONPE se encuentra bajo conducción encargada mientras se desarrolla el concurso público.
Cuestionamientos a la JNJ
Silva sostuvo que el principal problema no es solo la rapidez del cronograma, sino la legitimidad del órgano encargado de seleccionar a la nueva autoridad electoral.
“La Junta Nacional de Justicia no solamente está politizada, sino que los procesos de selección que lleva adelante no cumplen con ningún tipo de garantía”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó la reciente decisión de no ratificar al juez Osvaldo Ordóñez, cuestionada por distintos sectores tras considerar que se tomó represalia por su participación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
También recordó otros episodios polémicos, como investigaciones abiertas a magistrados y decisiones internas que, a su juicio, debilitan la confianza pública en la institución.
Riesgo de repetir nombramientos cuestionados
Para la especialista, el Perú podría enfrentar una situación similar a la ocurrida en otras entidades donde designaciones rápidas derivaron en autoridades cuestionadas o sin suficiente legitimidad.
“La primera condición para elegir debidamente al nuevo jefe o jefa de la ONPE es que el ente evaluador garantice que hará un buen trabajo. Lamentablemente, la Junta Nacional de Justicia no cumple con esas mínimas políticas básicas”, advirtió.
Transparencia insuficiente
Silva reconoció que existen audiencias públicas y mecanismos formales de participación, pero señaló que ello no basta si las observaciones ciudadanas no son respondidas de manera motivada.
“De nada sirve que existan medios de participación y transparencia si finalmente lo presentado por la ciudadanía será rechazado sin ningún tipo de motivación”, sostuvo.
Centralismo y falta de enfoque de derechos
La abogada también alertó sobre un proceso concentrado en Lima y con escasas garantías de inclusión.
“Se necesita una convocatoria amplia que abarque a todo el territorio nacional. No solamente Lima, no solamente la costa, no solamente la capital”, afirmó.
Añadió que la elección debería incorporar criterios de interculturalidad, género y anticorrupción, así como una evaluación rigurosa de antecedentes éticos, profesionales y judiciales de las personas postulantes.
En un escenario electoral tenso, la designación del nuevo jefe de la ONPE será clave para la confianza ciudadana. Por ello, especialistas demandan un proceso transparente, descentralizado y libre de interferencias políticas.
Por: Silvia Bardales
¡Tu apoyo es esencial para que Wayka continúe haciendo periodismo crítico contra la corrupción política y la desinformación de la prensa tradicional!
Nuestra independencia solo es posible porque no recibimos publicidad de empresas, ni financiamiento de políticos ni de ningún gobierno. En cambio, los seguidores como tú son el motor que sostiene nuestro trabajo.
Con tu aporte, defendemos los derechos humanos y la democracia para los peruanos de a pie; enfrentamos a políticos corruptos, empresas abusivas, la violencia contra las mujeres, la depredación ambiental y el racismo.








