Julio Castiglioni alegó en 2001 que su patrocinado Luis Bedoya de Vivanco recibió un aporte de campaña y no un soborno de manos de Vladimiro Montesinos. Pero la justicia condenó a Bedoya por corrupción.

Por Álvaro Meneses Gutiérrez

Julio Castiglioni Ghiglino, el abogado que a nombre de Keiko Fujimori solicitó al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) la anulación de 200 mil votos a favor del candidato Pedro Castillo, defendió hace más de veinte años al exalcalde de Miraflores, Luis Bedoya de Vivanco, condenado en 2003 por haber recibido un soborno del exasesor presidencial de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos.

En la conferencia de prensa del 9 de junio último, Keiko Fujimori, además de anunciar la interposición de recursos de nulidad contra más de 800 actas de votación por supuestas firmas falsas y otras presuntas irregularidades, también presentó a su defensor legal a cargo del caso: Julio Castiglioni.

Justamente fue Castiglioni quien en 2001 defendió ante el JNE al entonces alcalde de Miraflores, Luis Bedoya de Vivanco, por un pedido de vacancia en su contra, tras ser acusado de haber recibido una coima de US$25 mil para financiar su tercera campaña a la alcaldía del mismo distrito, en 1998. El soborno quedó registrado en un «vladivideo» grabado por el propio Montesinos en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).

Luis Bedoya de Vivanco falleció el pasado 30 de noviembre de 2015. Foto: Andina.

BEDOYA EN EL SIN

La primera vez que Luis Bedoya de Vivanco pisó el despacho de Vladimiro Montesinos en el SIN, fue el 5 de junio de 1999, cuando postulaba por tercera vez a la alcaldía de Miraflores. Montesinos estaba interesado en apoyarlo porque Bedoya competía con dos opositores del régimen fujimorista, Fernando Andrade -hermano del alcalde de Lima, Alberto Andrade-, y Jaime Salinas -hijo del general EP (r) Jaime Salinas Sedó, que intentó darle un contragolpe militar a Fujimori y Montesinos.

El contacto entre Bedoya y Montesinos fue el excongresista del PPC y exministro fujimorista, Tomás Gonzáles Reátegui. Durante la investigación fiscal, Gonzáles reconoció que actuó como nexo entre Bedoya y Vladimiro Montesinos. «Le llamé por teléfono (…) doctor Bedoya quiere conversar el doctor Vladimiro con usted, eso fue todo y él ahí me manifiesta» narró Gonzáles Reátegui al Ministerio Público.

El 17 de junio de 1999 se produjo la segunda reunión entre Montesinos, Bedoya y Gonzáles Reátegui. En esta ocasión, el exasesor entregó US$25 mil a Luis Bedoya para sus gastos de campaña, según quedó registrado en el respectivo «vladivideo».

Los US$25 mil entregados, sin embargo, resultaron ser solo una parte de lo solicitado.

El 17 de junio de 1999, en la sala del SIN, Montesinos le entregó US$25 mil dólares a Luis Bedoya de Vivanco.

De acuerdo con la investigación fiscal, antes de la reunión de aquel 17 de junio de 1999, Bedoya le hizo saber a Montesinos que necesitaría US$85 mil para costear su cierre de campaña. El cálculo del dinero solicitado, según determinó la Fiscalía, fue proporcionado por Alberto Sommaruga Bedoya, la persona que estuvo a cargo del movimiento político «Lucho en Miraflores».

Al enterarse que el monto requerido era de US$85 mil y no US$25 mil, Montesinos anticipó a sus cómplices: «Voy adelantando en todo caso 25 mil dólares, ya».

Frente a las evidencias, la Fiscalía concluyó que los tres personajes «no solo sabían que Luis Bedoya iba a recibir dinero de manos de Montesinos sino además el monto, por ello la extrañeza de ambos cuando la suma que reciben no coincide con la que aparecía en el documento».

Por estos hechos, el 29 de mayo de 2003 la Sala Penal Especial de la Corte Superior de Justicia de Lima, conformada por los magistrados Inés Villa, Roberto Barandiarán e Inés Tello, sentenciaron a Montesinos a 8 años de cárcel por peculado en agravio del Estado, y a Luis Bedoya y Tomás Gonzáles a 5 y 3 años de prisión respectivamente, por complicidad en el mismo delito.

Sentencia de la Sala Penal Especial de la Corte Superior de Justicia de Lima, del 2003.

DEFENSA CASTIGLIONI

En una carta notarial que el abogado Julio Castiglioni envió a Frecuencia Latina (ahora Latina Televisión) por supuesta difamación, el 18 de mayo de 2001, reconoció que fue abogado de Luis Bedoya de Vivanco ante un pedido de vacancia en su contra cuando se encontraba procesado por los sobornos que le dio Montesinos.

«Me considero amigo de su familia y en los momentos difíciles es cuando se necesita de las amistades, el que esté atravesando un mal momento, no significa que oculte mi amistad, porque las manos no me tiemblan ni la conciencia me flaquea como a otros», admitió Castiglioni, de acuerdo con la misiva que suscribió y cuya copia obtuvo Wayka.

Para Castiglioni, actual defensor legal de Keiko Fujimori ante el JNE, Luis Bedoya no recibió una coima de US$25 mil de parte del exasesor presidencial de Alberto Fujimori. «No es delito recibir aportes de campaña de una persona que había demostrado a esa fecha tener solvencia, más aún cuando ejercía el cargo de funcionario público, (Bedoya) solo era un simple aspirante a la alcaldía de un distrito, por lo cual no se le puede imputar el delito de cómplice primario de peculado, este delito solo se le atribuye a los funcionarios públicos», arguyó Castiglioni en la mencionada carta.

Julio César Castiglioni afirmó en la carta notarial del 2001 que patrocinó a Luis Bedoya de Vivanco.

Sin embargo, sobre el delito de peculado, la Corte Superior de Justicia de Lima enfatizó en su sentencia que «se trata de un hecho criminal en el que el acusado (Montesinos) tiene una actuación de primer nivel, fue quien decidió la apropiación de fondos para su coinculpado (Luis) Bedoya de Vivanco, que se lo solicitó al hacerle entrega de un presupuesto». En tal sentido, la Sala Penal que sentenció a Luis Bedoya interpretó que el peculado también ocurre cuando la apropiación de fondos públicos es para un funcionario o una tercera persona.

Para este reportaje, Wayka buscó la versión del abogado Castiglioni, quien respondió ofuscado. «Es de muy mal gusto ocuparse de los muertos, ya estará pagando sus culpas (Luis Bedoya), si con eso quiere vincularme con el fujimorismo está lejos de la verdad, pero no me arrepiento de nada y tengo la conciencia tranquila y las manos limpias», zanjó.

Como Luis Bedoya de Vivanco, Julio Castiglioni también fue militante del PPC desde 1979. Postuló para regidor de Lima en 1989, en 1990 fue jefe de campaña del abogado Alberto Borea Odría para senador con la alianza Frente Democrático (FREDEMO), y postuló sin éxito al Congreso más de una vez durante la década de los noventa con el PPC.

Más de veinte años después, los caminos del Partido Popular Cristiano y el fujimorismo vuelven a unirse, esta vez para denunciar sin pruebas la existencia de un supuesto fraude electoral.

Actualmente, Castiglioni es abogado de Keiko Fujimori ante el JNE. Ambos denuncian un fraude sin pruebas.