La Gran Cruz del Norte: banda criminal de Piura vinculada al Sodalicio opera desde Challapalca
La noche del pasado viernes 7 de marzo, en el distrito de Castilla, en Piura, dos sicarios asesinaron a Jorge Antonio Otero Renteria, un integrante del sindicato Único del Distrito de Castilla y Anexos, afiliado a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) que agrupa a 204 agrupaciones sindicales a nivel nacional. El homicidio, incluso, provocó enérgicos pronunciamientos de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la misma FTCCP.


Sin embargo, de acuerdo a diversas fuentes con conocimiento del tema consultadas por Wayka.pe, detrás del asesinato del sindicalista se esconde una presunta historia de traición y ajuste de cuentas al interior de ‘La Gran Cruz del Norte’, una conocida banda criminal de Piura dedicada al sicariato, la extorsión y la usurpación de terrenos, que estuvo involucrada con una empresa relacionada al disuelto Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) entre el 2012 y el 2014.
LA CAÍDA DE LA BANDA
En enero de 2018, el Colegiado “A” de la Sala Penal Nacional del Poder Judicial, conformada por los magistrados René Martínez Castro, Edhín Campos Barranzuela y Hans Contreras Cuzcano, sentenció a al menos 15 de sus integrantes de ‘La Gran Cruz del Norte’ por los delitos de asociación ilícita para delinquir, lavado de activos y encubrimiento real. Entre ellos se encontraban el cabecilla de la banda, Dennis Cruz Cruz, y su segundo al mando, Jhonatan Febres Oviedo, quienes fueron condenados a 30 y 28 años de cárcel respectivamente. Ambos, hasta la fecha, se encuentran en el penal de Challapalca, en Tacna.

Según la sentencia, ‘La Gran Cruz del Norte’, que operaba a través de su sindicato fachada “Sindicato Único de Trabajadores de Construcción Civil del Sector Noroeste de Castilla”, en septiembre del 2013 constituyó la empresa fachada DEGIOCRUZ S.A.C, exclusivamente para hacer negocios con la Asociación Civil San Juan Bautista (ACSJB), una organización cercana al Sodalicio creada por el exarzobispo de Piura y Tumbes y exsodálite, José Antonio Eguren Anselmi.
En los hechos, la empresa fachada de ‘La Gran Cruz del Norte’, controlada por Dennis Cruz, recibió pagos de la ACSJB para invadir terrenos en el distrito de Castilla, que posteriormente fueron adquiridos por la organización vinculada al Sodalicio para construir proyectos inmobiliarios. El caso de usurpación de tierras que une a la banda criminal con empresas vinculadas al Sodalicio fue abordado en un documental de Al Jazeera.
Uno de los integrantes de ‘La Gran Cruz del Norte’, José Antonio Pecherre Rentería, que fue condenado a 8 años de prisión, confesó haber recibido mil soles quincenales de la Asociación Civil San Juan Bautista a través de DEGIOCRUZ S.A.C., por servicios de «vigilancia de terrenos». Según Pecherre, la empresa se creó expresamente para trabajar con dicha asociación religiosa.
Otro de los integrantes de la banda confesó que, tras la venta de tierras “usurpadas», los miembros de la banda adquirieron camionetas, motos y autos de lujo. También ratificó que recibían sueldos mensuales que llegaban hasta los S/75,000 por “vigilar” los terrenos tomados a la fuerza, los cuales eran pagados por la ACSJB a través de la empresa fachada DEGIOCRUZ. El Poder Judicial ordenó la disolución y liquidación de esta última en el 2018.

La operación para capturar a la cúpula de ‘La Gran Cruz del Norte’ requirió la participación 300 agentes policiales y la coordinación de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior (DIGIMIN), la División de Secuestros (DIVISE) de Lima, la Subunidad de Acciones Tácticas (SUAT), la Región Policial Piura y 13 fiscales de la Fiscalía Supraprovincial Especializada en Criminalidad Organizada de Lima. Se trató, en resumen, de un gran golpe.
ÓRDENES DESDE CHALLAPALCA
Después de la desarticulación y captura de ‘La Gran Cruz del Norte’ en el 2014, según diversas fuentes con conocimiento del caso, el cabecilla Dennis Cruz, encargó el mando de la banda criminal a su chofer y mano derecha, Jorge Otero Rentería, el sindicalista recientemente asesinado.

De acuerdo a una fuente policial de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) que participó en la investigación y captura de ‘La Gran Cruz del Norte’, Dennis Cruz “eligió a su chofer (Otero) Rentería para asumir el mando” de la banda. Desde Challapalca, enfatiza la fuente policial, Dennis Cruz “conserva influencia”.
Un exintegrante de ‘La Gran Cruz del Norte’, que pide la reserva de su identidad por temor a represalias, ratifica a Wayka.pe la versión de la fuente policial. “(Jorge Otero) era muy cercano a él (Dennis Cruz). No solo era su chofer, sino su hombre de confianza, alguien que mantuvo su estructura criminal mientras él estaba preso”, cuenta el exmiembro de la banda.
Sin embargo, Dennis Cruz no contó con que su sucesor formaría su propia facción. Según el exintegrante de la ‘Gran Cruz del Norte’, Jorge Otero “dejó de pagarle a Dennis (Cruz)” y “con su gente intentó formar otro sindicato”.
El 3 de mayo del 2024, Jorge Otero fundó el Sindicato Único del Distrito de Castilla y Anexos. Ese mismo día, su sindicato se afilió a la FTCCP. Antes, Otero integró el sindicato fachada de ‘La Gran Cruz del Norte’, el ‘Sindicato Único de Trabajadores de Construcción Civil del Sector Noroeste de Castilla, fundado en diciembre del 2009 y también conocido como el sindicato ‘José Carlos Mariátegui’.
Sobre el sindicato de Jorge Otero, hay más sombras que luces. Mientras que una fuente de la Dirincri y un exmiembro de la banda piurana sostienen que su sindicato era una facción aliada a ‘La Gran Cruz del Norte’, el secretario general de la FTCCP, Luis Villanueva, supone sin certezas que Otero se distanció de Dennis Cruz al enterarse de sus actividades delictivas y creó su propio sindicato.

«Más bien, él (Dennis) fue quien amenazó a Otero cuando formó otro sindicato contrario a este, Otero no recibía órdenes de Dennis Cruz, él salió de su facción», dice Villanueva a Wayka.pe. Aunque el dirigente sindical de la FTCCP también reconoce que “hay muchas especulaciones” y que “hay algunos que dicen que es una facción” de ‘La Gran Cruz del Norte’.
En ese contexto, de acuerdo a la fuente policial de la Dirincri, “cuando (Dennis Cruz) ve que (Jorge Otero) se está haciendo millonario y no cumple las reglas (cederle una parte de sus ganancias), llama a su gente y lo manda a matar”.
Antes de que lo asesinaran aquel 7 de marzo, Jorge Otero había sufrido dos atentados y diversas amenazas de muerte, según cuenta Jhon Irene Gonzáles, secretario de Seguridad y Salud en el Trabajo de la FTCCP. “Nunca me dijo de una banda, pero fue amenazado dos veces. En una se le trabó la pistola al sicario y no pudo asesinarlo. La segunda, él venía en una moto y lo venían siguiendo, dejó la moto y se metió a un hogar. Le salvó la vida. Eso es lo que me comentó él, que ya había recibido muchas amenazas”, cuenta a Wayka.pe.
Durante sus últimas horas de vida, según dirigentes de la FTCCP, Jorge Otero había visitado varias obras de construcción en el distrito de Castilla para coordinar la contratación de los integrantes de su sindicato.
SINDICATOS DE CONSTRUCCIÓN CIVIL EN PELIGRO
En los últimos 15 años, al menos 25 líderes sindicales han sido asesinados, según los registros de la Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú (FTCCP). Todos los homicidios fueron perpetrados con armas de fuego y las víctimas ocupaban cargos de secretaría sindical. Los años 2012 y 2015 registraron la mayor violencia, con cuatro asesinatos de líderes laborales en cada período anual.
Uno de los casos más sangrientos fue el asesinato de Arturo Cárdenas, secretario general del sindicato de Construcción Civil de Lima y Balnearios, en agosto del 2024. El homicidio, registrado por las cámaras de vigilancia, se perpetró en la puerta del local de la FTCCP, donde posteriormente la policía encontró al menos 10 casquillos dispersos. Luis Villanueva, el presidente de la FTCCP, denuncia haber informado a la policía que uno de los sicarios que ejecutó a Cárdenas “se escondió en La Huerta Perdida” de Barrios Altos, en Lima, pero que “hasta la fecha no se sabe nada, no hay detenidos por este caso”.


Además de sus líderes asesinados, los sindicatos de construcción civil también afrontan la filtración del crimen organizado que opera a través de sindicatos fachadas.
Carlos Mejía, abogado laboralista, da cuenta que el crimen organizado se infiltra en los sindicatos de construcción civil a través de seudo sindicatos formados frecuentemente por ex delincuentes con el objetivo de «extorsionar obras de construcción, empresarios y trabajadores”. Mejía también advierte que cuando la federación legítima interviene en las obras para «impedir que entre la mafia», se producen “enfrentamientos que terminan con estos asesinatos” de líderes sindicales.
“Lo que sí estamos seguros es que hay participación del paralelismo sindical que sirven de fachada a estas bandas criminales”, dice el presidente de la FTCCP, Luis Villanueva, a Wayka.pe. Prueba de ello, es que el sindicato fachada con el que operaba ‘La Gran Cruz del Norte’, también estuvo inscrito en la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú.
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