Este proyecto minero, que puede generar un enorme impacto a los más de 11 millones de personas que viven en la capital del país, fue autorizado por el Ministerio de Energía y Minas. Una demanda de amparo logró que este proyecto se detenga. A pesar de ello, el ecosistema de Marcapomacocha habría sido impactado.

Jair Sarmiento

El ecosistema de Marcapomacocha (Yauli – Junín) que abastece de agua a la ciudad de Lima está siendo impactado por la construcción de carreteras y otras infraestructuras del cuestionado proyecto minero Ariana.

Así lo ha informado y expuesto Ana Leyva, abogada de CooperAcción, quien puntualizó que la empresa estuvo activa mientras el Sexto Juzgado de la Corte Superior de Lima resolvía la demanda que al final ordenó suspender sus operaciones.

«Para intervenir o construir los componentes principales o auxiliares hay que quitar lo que está ahí, y eso afecta, porque es un ecosistema proveedor de agua, allí ya hay alteraciones», señaló Leyva durante la presentación del último reporte del Observatorio de Conflictos Mineros.

Fuente: CooperAcción

Desde hace años, organizaciones y ciudadanos han venido alertando que esta minera puede generar un enorme impacto en Lima.

Ariana es una mina subterránea de cobre con créditos de zinc, oro, y plata, que se encuentra administrada por la subsidiaria de Southern Peaks Mining, Ariana Operaciones Mineras SAC.

El 24 de abril del 2019, José De Echave, representante de CooperAcción y las entonces congresistas Marisa Glave y Katia Gilvonio, presentaron dicha demanda de amparo contra la minera Ariana. Por el momento, la construcción del proyecto está detenida.

Es necesario recordar que luego de la sentencia en primera instancia que declaró fundada en parte la demanda de amparo y se ordenó la suspensión de las operaciones hasta que se realice un estudio complementario por parte del Ministerio de Energía y Minas, se presentaron cinco apelaciones.

Estas apelaciones fueron tanto de la procuraduría de la Presidencia del Consejo de Ministros, de los
ministerios de Energía y Minas, de Desarrollo Agrario y Riego; de la Empresa Ariana Operaciones Mineras SAC, y, finalmente, de la parte demandante (CooperAcción e IDL).

Esta actitud del Ejecutivo causa sorpresa ya que en ciertas ocasiones realiza publicaciones sobre la defensa del agua, pero a su vez apoya un proyecto minero que atenta contra el agua.

Por ejemplo, en el 2020, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), adscrito al Midagri, realizó una publicación sobre el ecosistema Marcapomacocha que está en riesgo por la mina Ariana y la reacción de los usuarios de redes no se hicieron esperar.

Las cinco sentencias fueron admitidas y el 5 de octubre se llevó a cabo la audiencia de vista de la causa ante la Primera Sala Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lima. Se espera la decisión final.

Por otro lado, hace poco se realizó la presentación del libro “La mina Ariana y la amenaza al agua de Lima y Callao. Lecciones de un caso inaudito”, en donde se puso énfasis en cómo se autorizó este proyecto minero a pesar de los informes de SEDAPAL en el que se alertaba el riesgo para las fuentes de agua, y cómo la Autoridad Nacional del Agua (ANA), emitió opinión favorable solo porque no competía con la actividad agrícola; o cómo el Ministerio de Energía y Minas fue juez y parte, aprobando el Estudio de Impacto Ambiental.