La violencia sexual es un tema que se ha incorporado recientemente al debate público y la agenda mediática gracias al trabajo de los últimos veinte años de los movimientos de mujeres y feministas de Perú y todo el mundo.

Estos han logrado colocar la violencia sexual contra las mujeres como una problemática relacionada a la dominación y discriminación sexual, es decir un problema político y no únicamente privado.

Muestra de ello es también que cada vez más mujeres se atreven a usar las redes sociales para denunciar y hablar de las violaciones sexuales y el acoso.

Sin embargo, aún somos una sociedad que insiste en culpar a las sobrevivientes de violación sexual por haber sido abusadas. Por esto es urgente mostrar cuatro argumentos errados que suelen aparecer cuando se quiere diferenciar una relación sexual consentida de un abuso.

  1. “Si no gritaste o forcejeaste, entonces no fue violación”

Todo acto sexual que no ocurra de manera voluntaria, explícita y animosa, es un abuso sexual. No es necesario preguntar cuántas veces dijo que no, qué tan fuerte gritó, o cómo luchó contra el agresor. Si durante el acto sexual alguna de las partes se mostró en contra, se mostró en duda, o en silencio, entonces no fue voluntario. En cuanto a sexualidad, el silencio no otorga, debe quedar claro que para ambas partes es un sí.

  1. “Pero si primero aceptaste”

El consentimiento sexual no es un seguro eterno, ni tampoco una carta de pase libre que aplica para todo momento. Incluso si inicialmente una mujer quería mantener un encuentro sexual, no está obligada a no arrepentirse, a querer todo el tiempo o aceptar todo tipo de prácticas sexuales. Es totalmente válido que puedas decir en cualquier momento “no” o “ya no quiero” . Aceptar ingresar a la casa de alguien, a su cuarto, o incluso a su cama, no te obliga a aceptar todo lo que venga después.

  1. “Si te violaron no te encuentras con tu violador”

No podemos pedirles a las mujeres que se comporten como ‘víctimas ideales’. Bajo esa lógica nuevamente intentamos cargar a las mujeres toda la responsabilidad por el abuso sexual. Quienes han sufrido un abuso sexual no necesariamente toman conciencia del hecho de manera inmediata. Descalificar una denuncia de violencia sexual porque luego las mujeres tuvieron contacto con sus agresores, es ignorar que la mayoría de violadores sexuales en el Perú son personas que la víctima conocía previamente.

       4. “A veces el sexo es doloroso para las mujeres”

Parte de entender el consentimiento es aceptar también el placer como un elemento principal de todo acto sexual, tanto para mujeres como hombres. ¿Por qué seguimos asumiendo que la sexualidad para las mujeres debe ser dolorosa? Así sea un acto sexual consentido inicialmente, si alguna de las partes expresa que siente dolor, molestia o incomodidad, esto debería ser tomado en cuenta para evaluar su continuidad.

 

 

 

 

 

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