Miembros de la comunidad Awajún Shimpiyacu reportaron enfrentamientos contra traficantes de tierras, que dejaron un herido y 3 casas quemadas.

Redacción Wayka

Ayer, alrededor de las 8 de la mañana, inició un enfrentamiento entre miembros de la comunidad nativa Shimpiyacu y personas a quienes acusan de ser traficantes de tierras y usurpadores en Moyobamba, San Martín. De acuerdo a información compartida por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), la comunidad awajún denuncia que han ocupado ilegalmente sus tierras y deforestado sus bosques.

A través de un acuerdo de asamblea, la comunidad tomó la decisión de desalojarlos. Ello por la falta de respuesta del Estado ante las denuncias por ocupación ilegal. Sin embargo, el desalojo no fue pacífico, pues los presuntos invasores respondieron con armas de fuego. En consecuencia, se reportó un herido y 3 casas quemadas.

Por la noche, Aidesep informó que la comunidad Shimpiyacu solicitó intervención del Estado ante los ataques, pero no hubo respuesta. Solicitan medidas de protección personales, además de una investigación que identifique a los responsables de la violencia contra la comunidad.

Territorio en conflicto

Para denunciar la invasión de su territorio, la comunidad se sustenta en los títulos de propiedad validados por la Resolución Directoral Nº 047-2000-CTAR-SM/DRAG, entre otras. Tal como figura en el siguiente cuadro, la comunidad fue reconocida en 1975 y el territorio en disputa fue adjudicado a ellos en el año 2000.

Sin embargo, esta no sería la primera vez que se reportan enfrentamientos por el territorio en esa área. La Defensoría del Pueblo identificó en febrero de 2018 un conflicto entre la comunidad indígena awajún y comuneros «colonos» de Tornillar. La comunidad Shimpiyacu denunció que los invasores habrían ocupado ilegalmente cerca de 900 hectáreas.

Por su parte, los comuneros de Tornillar y otros caseríos involucrados argumentaron ante el gobernador regional de San Martín que son más de dos mil personas que desde hace 25 años viven en ese lugar, mientras que la comunidad consta solo de 200 personas. Negaron ser invasores y afirmaron que muchos son propietarios de terrenos.

A inicios de abril, la comunidad Shimpiyacu pidió intervención de la Defensoría pues denunciaban que los invasores habían colocado una cadena para obligarlos a tomar un nuevo camino aperturado por ellos y que «paguen mil soles para enripiar la trocha».